El acuerdo entre la Argentina y el Fondo Monetario Internacional (FMI) empieza a mostrar efectos concretos: el Gobierno recibiría este año un alivio financiero equivalente a unos u$s4.700 millones, en un esquema que combina menor exigencia fiscal y nuevas condiciones macroeconómicas.
Acuerdo con el FMI: qué implica el "salvavidas" de u$s4.700 millones y cómo impactará en la inflación y el dólar
El nuevo entendimiento incluye menor presión fiscal, asistencia financiera y un diagnóstico más cauteloso sobre la evolución de la economía.
-
Caputo detalló el esquema de financiamiento con organismos internacionales y resaltó el respaldo del FMI
-
Caputo se reunió con Georgieva y avanzó con el FMI en la negociación de la deuda
Ajuste y dudas: cómo pega el acuerdo con el FMI en la inflación y el dólar.
La clave del entendimiento pasa por un cambio significativo en las metas. El organismo redujo el objetivo de superávit primario del 2,2% del PBI al 1,4% para 2026, lo que implica una flexibilización de 0,8 puntos y, en los hechos, un margen mayor para la política económica.
FMI: una nueva ayuda para el gobierno de Javier Milei
Este “relajamiento” de las condiciones llega en el marco de la revisión del programa vigente, luego de que el staff del FMI diera por cumplidos varios de los objetivos del primer trimestre, aunque con cierta tolerancia en el frente de acumulación de reservas.
En paralelo, el nuevo escenario incluye cambios en las proyecciones económicas. El Fondo ajustó a la baja el crecimiento esperado para la Argentina, que pasó del 4% al 3,5%, mientras que elevó la previsión de inflación del 16,4% al 30,4%, reflejando un contexto más desafiante.
El entendimiento se da en un momento clave para el Gobierno, que busca consolidar estabilidad macroeconómica y sostener el proceso de reformas. En ese marco, el acuerdo también se complementa con desembolsos ya negociados —como el giro cercano a los u$s1.000 millones en discusión— que apuntan a reforzar las reservas y mejorar la capacidad de pago del país.
Nuevo desembolso del FMI: qué pasará con la inflación
En el frente inflacionario, el acuerdo con el FMI refuerza el esquema de “anclas” del programa económico: equilibrio fiscal, política monetaria restrictiva y acumulación de reservas. Sin embargo, el propio organismo reconoce que la desinflación será más lenta de lo previsto. De hecho, proyecta una inflación cercana al 30% para 2026, muy por encima del objetivo oficial, en un contexto donde los precios vienen de marcar subas mensuales del 3,4% y acumulan una aceleración en lo que va del año.
Aun así, desde el Fondo sostienen que hay señales de estabilización y que, si se mantiene la consistencia del programa, el proceso de baja podría consolidarse en los próximos meses, apoyado en el ajuste fiscal y el control monetario.
El impacto en el dólar
En cuanto al dólar, el acuerdo también tiene implicancias directas. La acumulación de reservas —con compras del Banco Central por más de u$s5.500 millones en lo que va de 2026— aparece como una de las principales herramientas para sostener la estabilidad cambiaria.
El nuevo esquema, con metas de reservas más exigentes y bandas cambiarias más amplias, apunta a reducir la volatilidad, aunque analistas advierten que el equilibrio dependerá de mantener el flujo de divisas y la confianza en el programa. En ese marco, el “salvavidas” financiero no solo le da aire al Gobierno en lo fiscal, sino que también busca anclar expectativas en un punto crítico: evitar nuevas tensiones sobre el dólar que terminen trasladándose a precios.
- Temas
- FMI
- Dólar
- Inflación
- Javier Milei






Dejá tu comentario