12 de mayo 2006 - 00:00

Plan Ganadero: una nueva oportunidad para el sector

La actividad ganadera ha ocupado el centro de interés de la sociedad económica y de los medios de comunicación. Surgen opiniones de todos los eslabones de la cadena.
La actividad ganadera ha ocupado el centro de interés de la sociedad económica y de los medios de comunicación. Surgen opiniones de todos los eslabones de la cadena.
La presentación de un Plan Ganadero por parte del gobierno y la convocatoria a todos los integrantes de la cadena de ganados y carnes para que presenten sus propuestas pueden ser un punto de inflexión para los productores argentinos.

Es una propuesta que puede generar un ámbito de diálogo tratando de superar las confrontaciones.

Esperamos alcanzar un consenso sólido y que permita un resultado beneficioso para el bien del país.

Vemos con beneplácito que, conforme lo prometido, la financiación no resultará un impedimento para el desarrollo del Plan Ganadero.

Desde Coninagro, estamos dispuestos a trabajar en propuestas y aportarlas en pos de consolidar un modelo de país con políticas activas.

Creemos que el Plan Ganadero no debe mirar lo coyuntural, sino también las cuestiones de largo plazo, con motivaciones e incentivos.

Creemos que un Plan Ganadero de largo plazo puede ser un hito histórico para la actividad.

  • Cuestiones clave

    Para asegurar su efectividad, debe cubrir las necesidades de todas las economías regionales, debatiendo y buscando soluciones en diversas cuestiones clave:

  • La fijación de un peso mínimo de faena impide que muchos productores puedan seguir haciendo los denominados «ternerosbolita». Así, por ejemplo, a los tamberos que producen Holando o los productores de la zona árida de Mendoza, les resulta muy difícil alcanzar los 280 kilos requeridos por el gobierno. Por las características propias del animal o por la geografía que los afecta, pueden lograrse animales de menor kilaje. De hecho, en la Patagonia existen antecedentes donde se han tomado medidas de excepción fundadas en situaciones reales.

  • La prohibición de faenar animales jóvenes trajo la necesaria consecuencia de un destete tardío provocando que las madres lleguen con un mal estado corporal al próximo servicio, afectando los índices de preñez e implicando una menor producción futura de terneros.

  • Es importante que se modernice la comercialización de la carne en la Argentina. Para ello, es fundamental que el Plan Ganadero, entre otras decisiones, contemple la eliminación de la media res y plantee un sistema de venta en cortes.

  • Si bien se destrabaron los contenedores que estaban en el puerto, la exportación de la vaca conserva requiere una resolución inmediata. Es un producto que ya ha cumplido su misión productiva y que no es requerido por el consumidor argentino en forma directa, sino a través de carnes precocidas, como el corned beef, la viandada, el picadillo, etc. La prohibición de exportar vacas produjo una fuerte caída del precio, no beneficia al consumidor y perjudica al productor, ya que su valor se cotiza muy por debajo del precio de referencia.

  • En esta época del año, se envían a la venta todas las vacas de rechazo y se compran nuevos vientres. Esto forma parte de una planificación normal que realizan los ganaderos para poder afrontar el invierno con menos carga animal. Habitualmente, esta relación permitía que con dos animales de rechazo compraban un vientre nuevo. Hoy necesitan más animales para poder cerrar esta ecuación.

  • Instamos a no perder la Cuota Hilton porque la de 2006 vence en junio y si no se cumple, podría influir en las cuotas futuras. Porque no sólo hay cuota para los frigoríficos, sino también para los productores, una motivación para producir más.

  • Es importante entender que no se pueden perder las toneladas de Cuota Hilton que aún no se han embarcado. Son cortes de alto valor que al exportarse permiten ofrecer los restantes a precio adecuado. Esto perjudica no sólo a la industria frigorífica, a los grupos de productores que con mucho sacrificio lograron tener una parte de ésta, sino también a los consumidores y al país en un menor ingreso de divisas.

    Como Coninagro es una entidad de propuesta y no de protesta, creemos que se abre una nueva expectativa para seguir respondiendo a las demandas de los productores.

    Vamos a trabajar con firmeza. Vamos a realizar nuestro aporte para que entre todos los actores logremos soluciones para la Argentina.

    Coninagro cree que hay que superar la coyuntura y poner en el horizonte el objetivo de lograr un modelo que incluya y beneficie a todos los sectores, desde el productor hasta el consumidor. En definitiva, que gane el país.

    Queremos que nuestro productor, en nuestro caso cooperativo, se sienta contenido y pueda planificar su futuro. Que se logre una buena distribución de la riqueza.

    Trabajaremos para eso.

    (*) Opinión editorial del boletín de la entidad
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