Ruralistas preocupados por "declaraciones de campaña"
-
Cómo fue el plan agropecuario de la dictadura y qué impacto tuvo
-
El frigorífico Marilú Damiano apuesta a la carne premium y las exportaciones en plena retracción del consumo
¿O cuando le pedimos la posibilidad de que el campo tenga amortización acelerada en todas las inversiones de bienes, era el momento que promocionaba la famosa Ley Techint, nos dijo que el campo no necesitaba de subsidios? ¿O cuando le propusimos que una parte de la compra de los fertilizante fuera a cuenta de Ganancias, nos derivó a la AFIP convencido de nuestro fracaso? ¿O cuando en lechería nos pusimos de acuerdo tanto la producción como la industria en varias pautas comerciales y económicas, nos elevó las retenciones a las exportaciones con el pretexto de incumplimientode un acuerdo, luego de haberlo incentivado al pedir que mandaran una dudosa carta a parte de la cadena?
Y en algo tengo que ser sincero. Cuando habla de «que no está ligado a sectores de derecha o al populismo y camina hacia una alternativa de centroprogresismo», la idea es realmente atractiva. Pero cuando uno observa sus antecedentes como secretario de Alfonsín, como diplomático de Menem y de De la Rúa, y como ministro de Economía de Duhalde y Kirchner, realmente nos cuestionamos que en estos treinta años en la función pública no haya levantado la voz ante las políticas implementadas por sus superiores.
Siguiendo con la cuestión de los mensajes políticos, encontramos también en los diarios de estos días el encuentro del presidente Néstor Kirchner en Wall Street con inversores del extranjero donde les aseguró que en la Argentina existen reglas claras para la inversión y que no se abandonará la previsibilidad. Me imagino el comentario del empresario norteamericano que compró un frigorífico exportador en la Argentina y a los dos meses le cerraron la exportación de carne. O del exportador de trigo de ese origen que está en la Argentina, que tiene que tributar las retenciones a la exportación a un valor, tendiendo el mercado otro y que se debe enterar con tiempo de cualquier modificación para hacer los contratos antes que esto suceda. O los supermercados y empresas de venta masivas de ese país que están en la Argentina y que son llamados por funcionarios del gobierno para sugerirles que no aumenten los precios. O el que invirtió en una industria láctea y se acostó con los reintegros y se levantó sin ellos, o se acostó con 5% de retenciones en los lácteos y se levantó con 15%.
La realidad nos demuestra que todos estos mensajes mueren por su propio incumplimiento. Lo difícil es llegar a todos los rincones del país para que no crean todo lo que les dicen.
La historia nos demuestra que en esto de cumplir con la obligación de hacer un país mejor, el campo -con esta dirigencia- produjo prácticamente 100% más en estos últimos 30 años ya que pasamos de 40 millones de toneladas de granos a 80 millones, de 5 mil millones de litros de leche a 10 mil millones.
Nuestra pregunta es: ¿ todos cumplimos con este compromiso de hacer un país mejor?



Dejá tu comentario