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3 de enero 2005 - 00:00

Se espera un año con flojos precios

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El 2005 se plantea en el terreno de los precios como un año con posibilidades de cotizaciones flojas, sin llegar al extremo de las campañas de hace seis años, pero casi seguramente sin el brillo de las dos últimas. Los costos de implantación, por su parte, se han encarecido y esta tendencia seguramente se acentuará en el curso del año entrante, determinando mayores costos de producción. Los productores enfrentarán la disyuntiva de seguir invirtiendo para producir más e intentar neutralizar, de este modo, menores precios con mayores rendimientos, descontando en esta hipótesis condiciones climáticas benignas. De todos modos, la volatilidad seguirá presente, en particular a partir del mes de marzo, cuando los EE.UU. comiencen a proyectar sus cultivos de verano, una vez conocido el tamaño final de esta campaña, que será revelado el próximo 12 de enero. Los factores que podrían resultar positivos para las cotizaciones, y que seguramente dominarán la escena en el año que se inician son, entre otros, los siguientes:

1. La posible reducción en las estimaciones finales del USDA de los cultivos de soja y maíz en los EE.UU. en el próximo informe mensual de enero.

2. La posibilidad de una menor área de siembra de soja en los EE.UU., aunque esto implicará un aumento en la siembra de maíz, algodón y, posiblemente, trigo de primavera.

3. La amenaza de encontrar roya asiática en Brasil y la Argentina, en primera instancia, y en los EE.UU., una vez avanzada la siembra en ese país. En este sentido ya se han dado varios casos en nuestro país y en Brasil, y esta noticia no repercutió de modo contundente en las cotizaciones de Chicago.

4. El mercado climático de la próxima temporada agrícola norteamericana. Es posible que acontezca algún factor que pueda complicar la situación, luego de las excelentes condiciones de la campaña que acaba de transcurrir.

5. Aumento en la proyección de la demanda de usos alternativos de maíz y soja, como el etanol o el biodiésel.

6. La posibilidad de algún incremento gradual de la moneda china -el yuan-contra la divisa norteamericana, lo que podría potenciar el poder de compra de aquel país, estimulando la importación de proteínas vegetales y aceites.

7. El bajo nivel de las cotizaciones de los granos, que en dólares constantes equivalen a los mínimos alcanzados en el año 1999.

Entre algunos de los elementos bajistas que podrían amenazar 2005, podemos citar algunos de éstos:

1. Los elevados costos de la energía, que afectan sustancialmente los gastos de transportar mercadería y alteran el ritmo del crecimiento global económico. Esta circunstancia también encarece costos de producción y la rentabilidad de la molienda.

2. Los altos precios de los fletes. Este elemento genera fuertes distorsiones entre los precios FOB y los que se alcanzan en destino.

3. La fuerte baja del dólar contra el resto de las monedas, que volvió a superar todos los récords en el curso de esta semana. En general, éste es un elemento constructivo para los precios de los commodities, aunque una baja considerable del dólar, como la que experimentamos en las últimas semanas, genera dudas sobre el crecimiento de la economía mundial.

4. Para el corto plazo, la estacionalidad marca precios flojos en el curso de febrero, una vez conocido el resultado final de la campaña norteamericana.

5. La importante retención de mercadería de los farmers norteamericanos. Esta conducta, similar a la de sus pares de nuestro país, puede generar un exceso de oferta en la primera parte del año.

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