17 de mayo 2006 - 00:00

Siguen objeciones por el plan para ganadería

La imposición de medidas para los frigoríficos determina una necesidad de inversión que supera la prevista por el sector.
La imposición de medidas para los frigoríficos determina una necesidad de inversión que supera la prevista por el sector.
El gobierno anunció algunos lineamientos generales del contenido de un plan ganadero. El programa se fundamenta en tres pilares: el financiamiento subsidiado con el objetivo de incrementar el stock ganadero y la productividad; un cambio en la distribución por cortes en lugar de medias reses, y la informatización de las operaciones de compraventa de hacienda y de faena para transparentar la cadena comercial», según manifiesta el informe agroeconómico semanal de Agropuerto.

La consultora opina que «puede resultar favorable que efectivamente se comience a delinear un programa de mediano y largo plazo para el sector y que se pase de la agresión al diálogo. Sin embargo, las medidas anunciadas no tienen el peso necesario para modificar la perspectiva de reducción de las inversiones en el sector, si no son acompañadas por la apertura inmediata de las exportaciones con un plan de liberalización total en el mediano plazo y si no se eliminan las prácticas de controles de precios y aprietes a los distintos eslabones de la cadena para fijar cotizaciones» dice el informe.

El financiamiento anunciado de 217 millones de pesos anuales se destinaría a retención de vientres, mejoras de infraestructura ganadera, planes sanitarios y compra de reproductores. El crédito barato siempre es una herramienta favorable para promover la expansión de un sector.

En este caso, «el monto anunciado resulta más que insuficiente para lograr cualquier impacto positivo. El cierre de las exportaciones y la fijación de precios máximos en la comercialización interna le han quitado al sector ingresos por 1.783 millones de pesos a los invernadores y por 4.973 millones de pesos a los criadores, en función de la baja de precios que se ha registrado en las diferentes categorías de hacienda», expresó Agropuerto.

  • Subsidios

  • «El Estado también ha resignado ingresos provenientes de los impuestos que gravan las exportaciones por más de 200 millones de dólares, y al mismo tiempo ya está pagando subsidios salariales para no trabajar a 5.000 empleados de la industria frigorífica por 5 millones de pesos mensuales. Cuánto se podría hacer en infraestructura, política sanitaria, controles fronterizos, etc., con estos fondos», dijo el informe.

    «Los cambios en la distribución de la carne vacuna en cuartos en lugar de la media res serían un paso positivo para aumentar la eficiencia en la asignación de calidad de carne según segmentos de mercado. Sin embargo, en tanto se realizará el esfuerzo de transformación sería más eficiente avanzar directamente a la distribución en cortes y por qué no se avanza en la unificacióndel triple estándar sanitarioque rige en la cadena», enfatizó Agropuerto en su trabajo.

    «La implementación de los cambios demandará inversiones en capacidad de frío y salas de desposte en la industria frigorífica, en especial en los mataderosy frigoríficos regionales.Es previsible que se enfrenteresistencias en el sector porque pocos están dispuestos a invertir en una cadena que enfrenta fuertes intervenciones del Estado», expresó.

    «La informatización de las operaciones y de la faena y su publicación aumentarían la transparencia del sector. Estas medidas deberían ir acompañadas por total transparencia y publicación de información sobre los operadores de la cadena y sus habilitaciones», argumentó el informe.

    «No obstante, el gran temor del sector es que estos mecanismos de informatización se utilicen sólo para aumentar los controles y la intervención en el funcionamiento del mercado, en lugar de ser utilizado para igualar el acceso a la información para la toma de decisiones».

  • Pérdida

    Como conclusión, consideramos que «no hay plan ganadero que pueda desarrollarse si no se liberan las exportaciones y no se termina con la política actual de precios máximos y presiones intervencionistas sobre los operadores», dijo la consultora Agropuerto.

    «El cierre de exportaciones implica una pérdida de 3 mil millones de pesos en ingresos de divisas para el país, pero por el efecto en cadena el sector pierde 6,5 mil millones de pesos de ingresos que son imprescindibles para alentar la inversión y promover el crecimiento», expresó el informe.

    «La política actual está impulsando nuevamente un ciclo de liquidación por pérdida de rentabilidad, y se acentúa el sesgo de la política que sólo promueva la sojalización», finalizó.
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