El cuadro adjunto muestra la proyección de resultados para la zona Norte de Buenos Aires y Sur de Santa Fe, sobre la base de los precios proyectados a cosecha 2005 para granos gruesos y enero 2006 para trigo.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Se presentan las cifras para los cultivos realizados por administración en campo propio, y bajo la forma de porcentaje o arrendamiento en campos de terceros. Tal como se observa en el cuadro adjunto, la soja realizada por administración en campo propio capitaliza la suba de precios con mejoras en los márgenes esperados.
La siembra de soja en campos arrendados presenta resultados positivos a partir de un rinde de 29,3 qq/ha, que es el requerido para cubrir los costos totales.
El cultivo de maíz en campos arrendados, de acuerdo con los precios y costos que se presentan, requiere un rinde de 110 qq/ ha para recuperar la inversión; se trata de un rinde difícil de alcanzar. En siembras por administración en campo propio, el rinde de indiferencia para cubrir costos totales es de 74,5 qq/ha.
En cuanto a la cosecha de maíz, que avanza en la zona, los rindes son variados y reflejan la calidad de los lotes. En localidades cercanas a la costa del río Paraná, con suelos más pesados y con menor retenciónde humedad, los rindes no pasan los 70 qq, mientras que en localidades con suelos de mejor potencial, los rindes varían entre 80 y 100 qq/ha, dependiendo del manejo del cultivo y la fertilidad del lote.
En cuanto a la soja de primera, los lotes sembrados en fechas tempranas son los que mejor evolucionaron y presentan mayor potencial de rinde, debido a que pudieron soportar mejor la situaciónde estrés hídrico del mes de enero. La soja de segunda pudo capitalizar muy bien la normalización de las lluvias desde el 31 de enero y ha tenido una muy buen evolución.
La recuperación de precios que se registró en las últimas semanas, si bien es positiva y recorta quebrantos para productores que siembran en campos arrendados, es sólo un alivio temporal, puesto que no soluciona,sino que sólo distraela atención sobre el verdadero problema del agro, que es la excesiva presión fiscal.
En un escenario como el actual, donde costos como los fletes presionan a la suba, cualquier parpadeo en los mercados mundiales o en la producción que hagan bajar los precios, pondrá nuevamente sobre el tapete el problema de las retenciones.
Dejá tu comentario