El impacto en ingresos que los subsidios agrícolas de los Estados Unidos tendrán sobre el campo argentino aún no fue evaluado por el gobierno aunque un estudio preliminar que ya circula por la Secretaría de Agricultura de la Nación sostiene que se espera una caída en los precios de los commodities por exceso de oferta en los mercados internacionales.
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Esta teoría golpea sobre la previsión europea que sostiene que se esperan precios en alza para los granos en los próximos años. En realidad, algunos conocedores del mercado de materias prima indican que el anuncio europeo tiende a desalentar a sus propios productores, quienes podrían reclamar un aumento en el nivel de subsidios.
No obstante, en la Argentina se teme por «el desplazamiento en terceros mercados (en donde competimos) por utilización de los subsidios a las exportaciones (más necesarios cuanto mayor sea la diferencia entre el precio interno y el internacional) y otros instrumentos de exportación (subsidios a los créditos, abuso de colocación de excedentes, etc.)».
Otra señal negativa ante el llamado Farm Bill, la nueva ley agrícola que prevé elevar hasta 100 mil millones de dólares la ayuda estadounidense a sus agricultores, señala que la Argentina, como país que no subsidia a sus productores se vería obligada a «ajustar su producción en función de las señales del mercado».
Analistas del gobierno argentino indican que se encontrará dificultades «para realizar concesiones en las negociaciones internacionales en aquellos productos que reciben una mayor protección mayor y que actual-mente obligan a limitar las importaciones (carnes, algodón, productos lácteos, azúcar y tabaco)». «Si bien las cuotas arancelarias de estos productos no se van a ver afectadas inmediatamente por la ley agrícola, en el caso del maní sí va a generar impactos en las exportaciones argentinas, ya que se han introducido cambios en el diseño del apoyo que recibe el productor estadounidense, que eliminará la necesidad de importar como lo venía realizando hasta ahora (en 2001 se exportaron $ 37 millones de dólares que podrían desaparecer)», indican el informe oficial.
Finalmente, los especialistas coinciden en que se pone en tela de juicio la capacidad de EE.UU. de cumplir con los compromisos de la Organización Mundial del Comercio (OMC), donde tiene un límite máximo establecido por este tipo de apoyo ($ 19.000 millones anuales).
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