Los stocks finales de trigo en los EE.UU. se encuentran en
el nivel más bajo desde el año 1947 y en general se espera
que en esta próxima campaña las perspectivas de los productores
avancen, ante un incremento de área y mejores
condiciones climáticas que las del año anterior.
El mercado de trigo norteamericano ha cobrado recientemente un nivel de volatilidad inédito, con cotizaciones que llegaron a registrar los niveles más elevados de todos los tiempos. La extrema firmeza de las plazas disponibles en ese país, particularmente para los lotes de alta calidad, ha impedido a las plazas de futuros adaptarse con la misma celeridad a esta realidad con los límites diarios de u$s 30 por bushel (u$s 11 por tonelada) que imponen las regulaciones de los tres mercados trigueros de los EE.UU.: Chicago, Kansas y Miniápolis.
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Por esta razón, y luego de varias jornadas de haberse registrado límites de subas en estas plazas, los directivos de estos mercados decidieron tomar la medida extraordinaria de duplicar el nivel de límite diario, que consecuentemente ha pasado a ser de u$s 60 por bushel (u$s 22 por tonelada), para permitir de este modo que el mercado pueda realizar su función de descubrimiento de precio con mayor efectividad. También fueron elevados los márgenes de garantía para operar en estas plazas.
La plaza de Miniápolis es la más firme de todas, dada la muy escasa disponibilidad de trigo de primavera, pero los mercados de Kansas y Chicago han copiado esta tendencia. Los stocks finales de trigo en los EE.UU. se encuentran en el nivel más bajo desde el año 1947 y en general se espera que en esta próxima campaña las perspectivas productivas mejoren, ante un incremento de área y mejores condiciones climáticas que las del año anterior.
Francia
Concordantemente, el ministro de Agricultura de Francia elevó su estimación de siembra de trigo de invierno para la próxima campaña a 5,01 millones de hectáreas, 14% por encima de lo implantado el año anterior, representando la superficie más amplia de los últimos 10 años.
En Ucrania, se aguarda una producción triguera de 18,2 millones de toneladas, en comparación con los 13,9 millones obtenidos en 2007.
La producción triguera global de la campaña 2007/08 se ubica, según el último informe del Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA), en 603,6 millones de toneladas y los stocks iniciales para el próximo ciclo 2007/08 alcanzarán los 125 millones de toneladas. Con un consumo global proyectado superior al del ciclo recientemente concluido, las existencias finales mundiales alcanzarán solamente los 109,7 millones de toneladas.
Recorte
En su último informe, el USDA recortó su estimación productiva mundial para el cultivo de soja de la campaña 2007/08, reduciendo su proyección para Bolivia en 250 mil toneladas, con una estimación de 1,85 millón de toneladas, atribuible al exceso de precipitaciones e inundaciones en varias regiones productivas.
Los stocks finales mundiales fueron reducidos a 45,8 millones de toneladas, 200 mil toneladas menos que lo reporteado en el informe de enero. La estimación para Brasil y la Argentina fueron mantenidas en 60,5 millones de toneladas y 47 millones de toneladas, respectivamente.
Los stocks finales representan ahora 19,5% del uso mundial, el más bajo desde la campaña 1999/2000, lo que genera expectativa en relación con las próximas disponibilidades sudamericanas y las de los EE.UU. en el próximo ciclo.
Se requerirá de buen clima en el Hemisferio Norte para lograr una producción de soja que sea capaz de mantener esta situación de stocks en el próximo ciclo, con lo que se anticipa una campaña muy sensible a la cuestión climática en ese país.
El mercado trabaja con una hipótesis de siembra de maíz en los EE.UU. de entre 35,5 a 36,5 millones de hectáreas, lo que significaría una caída respecto del año anterior difícil de revertir, dada la actual relación de precios entre este cultivo y la soja.
Tomando el promedio de área de lo que se proyecta actualmente -36 millones de hectáreas-se requerirá de un rendimiento nacional de más de 9.900 kilos por hectárea para satisfacer una demanda total que superará los 330 millones de toneladas en la próxima temporada, entre uso doméstico y exportaciones, según se proyecta.
Para lograr rendimientos como los descriptos, se requerirán condiciones agronómicas extraordinarias, por lo que el mercado estará más pendiente que nunca de las alternativas del mercado climático (weather market) a partir del mes entrante. Resultará muy difícil, además, contar con la posibilidad de un incremento en los stocks finales de maíz en los EE.UU., situación que augura nuevamente una nueva batalla entre el grano forrajero y otros cultivos de verano, el afán de ganar área de siembra en el curso de la campaña 2009/10.
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