Urgencia por enfrentar al picudo del algodón
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Ahora bien, si la Argentina se infesta por esta plaga, al productor se le reduciría en 15% su rendimiento, y sus ingresos se achicarían a 340 dólares por hectárea. Y sus costos se elevarían, finalmente, a 380 dólares.
En esas condiciones, nadie sembraría algodón, y las consecuencias sobre nuestras provincias productoras y, en particular, para la industria textil, serían deplorables. Por lo tanto, uno de los factores preponderantes en este avance contra el picudo es desinfestar el departamento de Ñeembucu, Paraguay, porque, desde sus focos, el viento traslada al insectoa nuestros sembradíos. Las conclusiones a la que arribamos, con la colaboración de técnicos del SENASA, nos señalan que con menos de 900.000 dólares anuales podemos terminar con esa infestación. Para ese cometido, debemos utilizar trampas de feromonas, control de focos, 30.000 tubos matapicudos por año y 5 fumigaciones anuales. Por supuesto, que parte de esos fondos deberá ser solventada por el Estado paraguayo y por la actividad privada de ese país.
Desde la Cámara Algodonera y la FITA (Federación Industria Textil Argentina) tendremos que reclamarle al gobierno que la tasa de $ 20 por tonelada que pagan los hilanderos sea utilizada, en tiempo y forma, para ayudar a desinfestar Ñeembucu.
Por otro lado, resulta de vital importancia que el BID apruebe un crédito de 105 millones de dólares para bajar el nivel de infestación y erradicar el picudo en 5 años, en 4 países.
Creemos que en esta instancia, que nos beneficia a todos por igual, el Mercosur se ha integrado de una manera inteligente y adoptó una política común para enfrentar un flagelo que puede acabar con nuestras esperanzas de reimpulsar la producción algodonera argentina.
(*) Vicepresidente de la Cámara Algodonera Argentina



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