15 de noviembre 2000 - 00:00

VITIVINÍCOLA: BRASIL PONE TRABAS

Por su parte, el presidente del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), Luis Bosani, dijo que la disposición brasileña apunta a «proteger el mercado interno para desarrollar su propia producción de vinos» y no debe interpretarse como represalia por las limitaciones argentinas al ingreso de porcinos brasileños procedentes de zonas donde se registraron brotes aftósicos. «Las medidas no guardan relación porque mientras las limitaciones de la Argentina tienen un fundamento sanitario, las trabas de Brasil sólo reconocen motivos comerciales», explicó Bosani.

Norma

El conflicto surgió con la normativa 32 dictada el 29 de setiembre pasado por la Secretaría de Defensa Agropecuaria de Brasil, mediante la cual se condicionó el ingreso de vinos a ese país «a la presentación de un permiso de preembarque sujeto a inspección» en el lugar de destino, expresó una comunicación del titular de la SAGPyA. «El permiso de preembarque para iniciar la operación en el país de origen y la inspección de la carga en el lugar de destino deja librado al arbitrio del funcionario de turno la fluidez de los ingresos», sostuvo Bosani. La nota cursada por Berhongaray expresa además que «la disposición es contraria al Reglamento Vitivinícola del Mercosur y a la normativa tendiente a la eliminación de las restricciones no arancelarias».

También subraya que el momento elegido para poner en vigencia la normativa afecta particularmente a la Argentina, pues «entre octubre y noviembre se realizan la mayor parte de las ventas de productos vitivinícolas a Brasil» debido a la «marcada estacionalidad» de esa plaza.

«En virtud de las graves consecuencias que la medida dispuesta pueda tener para el sector vitivinícola argentino solicito su pronta gestión para que se excluya a los Estados Parte del Mercosur del nuevo requisito impuesto por la referida norma», finaliza la nota dirigida a Pratini de Moraes.

Al respecto Bosani destacó que «Brasil es el único país» del bloque comercial que «no integró el Reglamento Vitivinícola del Mercosur a su legislación interna». La norma «que ya fue incorporada a sus códigos comerciales por la Argentina, Uruguay y Paraguay impide trabar el intercambio de vinos entre los países del región» agregó el funcionario. El titular del INV señaló que «la normativa brasileña no puede ser más inoportuna» para las expectativas de los productores argentinos, ya que «este año proyectamos duplicar las exportaciones de vinos argentinos a Brasil». Los envíos de vinos argentinos al vecino país «sumaron 4,5 millones de dólares en 1999 y representaron 5 por ciento de las exportaciones argentinas, pero para este año proyectamos ventas por 10 millones de dólares a ese mercado lo que representará 10 por ciento de nuestros despachos al exterior». «La normativa 32 perjudica por igual a todos los países que venden vinos a Brasil, pero impone un tratamiento inaceptable para un socio del Mercosur, como es la Argentina», consideró Borsani.

La producción de vinos se encuentra en disminución desde hace más de dos décadas. La leve recuperación que se observa, a partir de 1993, es consecuencia del dinamismo de las exportaciones y del proceso de reconversión que experimenta el sector.

El aumento de las colocaciones de vinos finos se debe a la mayor demanda internacional y a la promoción de nuestras bodegas en los mercados externos. Los vinos argentinos son galardonados con importantes premios. En 1997 se produjo un récord de exportaciones, alcanzando los 120 millones de U$S.

El mercado interno continúa en retracción, pero con mayor consumo de vinos finos en detrimento de los comunes. Se observa un dinamismo en las inversiones tanto de capitales extranjeros como nacionales orientados a la reestructuración de viñedos hacia variedades finas y a las técnicas de procesamiento para mejorar la competitividad de la producción nacional.Las perspectivas para el sector son más que promisorias teniendo en cuenta la tendencia observada.

En cuanto a la producción mundial de vinos es de 260 millones de hectolitros. Europa produjo en 1997 el 62% del total. Los principales países productores son Francia, España e Italia. Argentina ocupa el cuarto lugar, con un volumen de13,5 millones de hectolitros en 1997.La producción nacional desde 1993 se encuentra en paulatino incremento. La elaboración de vinos finos ha presentado una tendencia marcadamente creciente. El 70% del total elaborado corresponde a vinos comunes, el 21% a vinos finos y el resto, a regionales. En dos décadas el porcentaje de vinos finos pasó del 8% al 21% actual. La provincia de Mendoza produce cerca del 70% del total nacional. San Juan se aproxima al 20%. Para la elaboración de vinos se destina el 97% de la producción nacional de uva fresca.En 1997, el valor de la producción de vinos superó los U$S 1.800 millones. La producción total estimada de materias primas en 1997 fue de 24.millones de qq. En 1998 la producción estimada es de 20 millones de qq. En 1997, el consumo estimado fue de 40 l/hab/año. Países como Francia e Italia promedian los 60 l/hab/año.

La continua disminución en la Argentina, en los últimos años, está relacionada con los cambios en los hábitos de alimentación de la población, la publicidad antialcohólica y el marcado aumento de la demanda de cervezas y gaseosas. Se incrementó el consumo de vinos finos en detrimento de los comunes, tendencia que se acentuó en los dos últimos años. Los mayores consumidores de vinos se encuentran entre los 36 y 55 años. Los jóvenes prefieren los jugos, las gaseosas o la cerveza.

La demanda es decreciente para vinos en damajuana, a favor del envase tetra brik. El consumo en envase tetra brik se incrementó un 17% en el último trienio alcanzando, en 1995, el 44% del total elaborado. En 1997 el consumo de tetra brik se incrementó un 3% con respecto a 1996.

En 1997 se despacharon al consumo 13.273 miles de hl, entre un 1-2% menos que en 1996. El 52% correspondió a envases tetra-break, 23% a damajuanas, 21%, a botellas y 4% a granel.

En cuanto a las exportaciones de vinos históricamente, han representado el 1,5% del total producido. Durante el año 1995, aumentaron notablemente alcanzando el 13,6% de la producción, con un aporte al país de más de 60 millones de dólares en concepto de divisas. En 1996, se exportaron 1.348 miles de hl. Las exportaciones de vinos finos se incrementaron un 94% con respecto a 1995. El aumento de las exportaciones de vinos de mesa se debe a graves problemas climáticos en España, Francia e Italia.

La mayor presencia de vinos finos argentinos en el exterior se relaciona con la expansión de la demanda internacional y la promoción de nuestras bodegas en ferias internacionales donde son galardonadas por su calidad.

Las exportaciones totales durante 1997 fueron de 1.204 miles de hl por un valor total de 119 millones de U$S. En el período considerado, las exportaciones se incrementaron un 15% en valor debido al incremento de las ventas de vinos finos (75%). Las de vino de mesa disminuyeron un 25% y las de espumantes se incrementaron un 31%.

En los primeros dos meses de 1998 se exportaron 177 mil hl, un 53% mayor con respecto al mismo período del año anterior. 100 mil hl correspondieron a los vinos comunes y 75 mil hl, a los finos. El valor FOB fue de 19 millones de U$S.

Los principales destinos de nuestras colocaciones, durante 1993 y 1994, fueron: Japón, USA, Paraguay, Uruguay, Bolivia y Reino Unido.
En 1995, el 76% de nuestras exportaciones se enviaron a España, especialmente en el rubro de vinos comunes.

En 1996, las exportaciones a España disminuyeron debido a que aumentó la producción, en ese país.

En 1997 los principales destinos fueron Inglaterra, EE.UU., Canadá, Alemania, Dinamarca, Japón, entre otros.

En los dos primeros meses de 1998 los prncipales destinos fueron para el caso de vinos finos Estados Unidos y Japón y para los vinos comunes, Japón, Paraguay y Chile.

Las importaciones son de escasa relevancia representando entre el 1,5 y el 2% del mercado local. Presentan tendencia decreciente pasando en 1993 de 289 mil hl a 75 mil hl en 1997. En el último año el 47% de los vinos provinieron de Chile y el 25%, de España.

En cuanto a las empresas, actualmente, se encuentran en producción 749 bodegas, el 70% en Mendoza, el 20% en San Juan, el 4% en Río Negro y el 2% en La Rioja.

El 89% de la capacidad instalada corresponde a bodegas y el resto a plantas fraccionadoras.

La elaboración de vinos ocupa el 4,8% del empleo de la industria alimenticia, que equivale a más de 13 mil puestos de trabajo sobre 700 industrias encuestadas.

Las principales empresas elaboradoras de vinos comunes son los Grupos Cartellone, Pulenta y Catena, Fecovita. De vinos finos, Santa Ana, Lavacque, Chandon, Etchart, Flichman, etc.

El 1,4% de las empresas producen el 25% del valor del sector. Ninguna supera el 15% de participación en el mercado. Cada bodega posee entre 3 y 4 marcas registradas. Dentro del mercado de bebidas, de acuerdo a un estudio de la provincia de Mendoza, los vinos representan el 31% del total. El primer puesto corresponde a las gaseosas.

El 6,8% de las inversiones extranjeras en la industria alimenticia, que representan algo más de U$S 200 millones, corresponde a vinos. En los últimos cuatro años el monto invertido superó los 400 millones de U$S entre capitales extranjeros y nacionales.

Las principales bodegas realizaron inversiones destinadas, principalmente al recambio de cepajes y a tecnología de procesos. El sector de vinos en relación a otras bebidas es el que menos invierte en publicidad con respecto a la facturación del sector. La mayor publicidad se realiza en la vía pública y en la radio.

En los últimos años, el sector vitivinícola ha presentado, fusiones y compraventas de empresas, a saber:
· Cusenier adquirió las bodeas Etchart
· Seagrams Argentina, las bodegas Crillon
· Alled Domecq, las bodegas Balbi
· CINBA alquiló las marcas de las bodegas Navarro Correa
· El grupo chileno Santa Carolina compró acciones de bodegas Santa Ana.
· Elvio Olave adquirió parte de las bodegas Rozzi y Vaschetti.
· Concha y Toro compró la bodega Premiery, adquirió la empresa Viña Patagonia SA por 1,2 millones de U$S.
· Resero SA firmó un contrato para abastecer de mosto a la filial norteamericana deNestlé
· Bodega La Rosa invertirá entre 1996 y 1998 3,5 millones de U$S