"Ya es hora de hablar de eliminar las retenciones"
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Fernando Gioino manifiesta que una de las asignaturas pendientes del sector se centra en la necesidad de una reforma tributaria con miras a dar previsibilidad a la actividad.
P.: ¿Cuáles van a ser los pilares de su gestión?
Fernando Gioino: Nos importan las políticas institucionales más que los hombres que estamos dispuestos a llevarlas adelante. Y en cuanto a política institucional, continuaremos y profundizaremos las acciones que viene desarrollando Coninagro. Lo haremos con un sentido amplio, un trabajo abierto y en equipo. Todos juntos, con las federaciones, con sus presidentes, con la mesa directiva, con los funcionarios y con toda la gente que tenga inquietudes relacionadas con el movimiento cooperativo agropecuario. Impulsaremos un trabajo a través de la discusión y del disenso para llegar a un consenso. Lograr resultados en la lucha contra la inseguridad será uno de los temas prioritarios. Los otros objetivos se ubican en los aspectos económicos que afectan nuestra actividad agropecuaria: los impuestos distorsivos, el equilibrio entre la recaudación y el gasto público, el IVA, el Impuesto a las Ganancias y la inserción del campo en el sector financiero también serán objetivos clave en nuestra gestión.
P.: ¿Adónde apuntan en la lucha contra la inseguridad?
F.G.:Vamos a remarcar la línea seguida hasta aquí. Hay un tema muy importante que Mario Raiteri le presentó al presidente Kirchner, y lo hemos seguido en el Ministerio de Justicia y luego en el Ministerio del Interior, con Aníbal Fernández. Algo tan importante para nuestro interior, para nuestras organizaciones, como es la seguridad rural. Coninagro va a actuar con propuestas no con protestas. Vamos a actuar con una filosofía que nos permita lograr esquemas de trabajo para poder avanzar hacia el objetivo deseado. Apuntamos a cambios en los procedimientos, en los códigos, en las penas y castigos, y a un reconocimiento de que la seguridad en el sector rural debe ser tratada de una forma particular distinta de la de las grandes ciudades.
F.G.: A la mejora del sector con respecto a años anteriores queremos darle sustentabilidad. Para ello hay que trabajar en los espacios de rentabilidad y evitar que éstos se caigan. Porque si se caen van a producir no sólo efectos negativos sobre el productor y sobre el campo, sino sobre la economía en general. Tenemos claro que la reactivación del país surgió a partir del campo. Quienes somos del interior hemos vivido en pequeñas localidades, en pequeños pueblos donde la desocupación dejó de ser lo grave.
P: ¿Y usted qué cree?
F.G.: Un esquema impositivo que sólo tiene como objetivo recaudar podría traer situaciones de desmotivación, y ésta una caída de producción, que comience a complicar más en lugar de ayudar a la recaudación. Entendemos que hay muchas distorsiones que se fueron dando a través del tiempo. Y que debe comenzar a hablarse de las retenciones. Y de su eliminación. Es el momento. Tal vez el país no pueda cambiar de un día para otro un sistema, pero hay que comenzar a hablar para prever los cambios futuros. En cuanto al IVA agropecuario, tantas veces se le hicieron modificaciones que le fueron dejando bastantes secuelas al sector. También tenemos que ver el Impuesto a las Ganancias, en cuanto no fue posible el ajuste por inflación y evidentemente se puede estar pagando por ganancias inflacionarias que no son reales, perjudiciales para el productor en su accionar futuro.Además, hay una serie de impuestos distorsivos como, por ejemplo, el impuesto al cheque. Creo que hay mucho por hacer, por trabajar dentro de una política de ingresos.
P.: ¿En cuanto al gasto público, cuál es su opinión?
F.G.: Hay que analizarlo también. amén de que tenemos que arreglar el default con el mundo y pagar las deudas como argentinos, también tenemos que analizar la calidad del gasto del sector público y buscar la forma para que todo el ahorro del sector público termine siendo inversión. Que todo el ahorro privado y público se coloque en la Argentina y termine siendo inversión que ayude al incremento de la producción.
P.: ¿Qué otras propuestas presenta en su gestión, que otro trabajo fortalecerá para lograr los objetivos?
F.G.: Entendemos que nuestro sector de agroalimentos es un sector básico. Que nuestras cadenas de valor agregado cooperativas son primordiales. Vemos que tenemos que invertir para responder a la demanda de nuestro sector lácteo, de granos, de carnes y de vinos. Muy pronto vamos a necesitar mayor inversión en nuestras industrias y cooperativas, para producir más y generar fuentes de trabajo.Y no estamos cerrados sectorialmente, ya que hemos decidido junto al grupo industriales de la UIA integrar el grupo CIPEC en defensa de la industria nacional. Si nos va bien como argentinos, como grupo, también nos va a ir bien como industria nacional y le va a ir bien al país, porque vamos a generar trabajo y un mercado interno importante, y vamos a generar también un mercado de exportación y de divisas. Son muchos los desafíos para trabajar sobre los costos de producción e impositivos.
P.: Ud. habló de la cuestión financiera...
F.G.: Sí, otro pilar de la gestión debe ser la parte financiera. Necesitamos el esquema de créditos similar a los que tienen los países más desarrollados. Un esquema que permita tener una perspectiva mayor, proyectos. Queremos saber cómo van a ser la financiación, los plazos, la tasa, datos que nos permitan volver a crecer y a invertir con la ayuda crediticia. Y vemos que hay interés en el sistema argentino. Ya se han recompuesto muchas bancas oficiales. Ya llegó la hora de establecer a qué se debe dar prioridades y qué líneas establecer y en qué condiciones.
P.: ¿Además van a seguir participando en los entes privados?
F.G.: Los mencionados van a ser los grandes rubros, amén de que Coninagro va a seguir participando en todas las mesas de discusión tanto en el orden nacional como a través de los CARES provinciales. En la política nacional participamos, por ejemplo, en el INTA, donde tenemos que generar políticas para que el organismo vuelva a ser innovador y a tener la fuerza que supo liderar en tecnología. Para que cuando reconozcamos la tecnología sepamos que parte de ese dinero va al Estado por una investigación auténticamente nacional, adaptada al productor y de la mano de las universidades, de los centros de altos estudios. También estamos en el Instituto de Promoción de Carnes Vacunas ( IPCVA), porque hemos entendido que debe haber una política de promoción. Como productores debemos apuntar a abrir o consolidar los mercados, tanto internos como externos, porque un buen resultado de esa gestión ayudará a la producción. Como productores hacemos todo el aporte y tenemos la obligación de armar proyectos realmente interesantes para el futuro de la actividad. La Argentina podría tener este tipo de instituciones en otras actividades porque en muchos sectores la producción no llegó siquiera a su techo ni lo tenemos calculado. Con motivación podemos, en granos, superar el volumen de 100 millones de toneladas, que años atrás parecía inalcanzable.
P.: ¿Cómo encuentra a Coninagro y a sus federaciones adheridas?
F.G.: En constante expansión. Por eso queremos consolidar políticas que ayuden a este crecimiento. Para que ACA, por ejemplo, que tiene proyectos muy importantes para el año, pueda concretar sus metas con políticas que acompañen. También debe haber políticas para el sector lechero, ya que habría un récord de producción con más de 10.000 millones de litros. Y entonces surge la necesidad de ordenarnos y proyectarnos, promocionarnos... Como productores debemos generarnos mercados. Hay también institutos como el del vino, en el que participa por el movimiento cooperativo Fecovita, una gran exportadora de vino. Y necesita también la creación de los mercados. Vemos cómo el vino se afianza como un muy buen producto en el mercado interno y en el mundo. También vemos el crecimiento de economías regionales muy importantes. El algodón, por caso, ya que cuando fuimos a ver al presidente de la Nación, el presidente UCAL dejó sentada la necesidad de tener planes y estrategias para el desarrollo de la actividad algodonera y para volver a tener el desarrollo de mano de obra intensiva radicada en los lugares de producción. Y también tenemos a UNCOGA en la Mesa de la Carne de Coninagro. No quiero olvidarme del arroz o de todas las actividades que nuclean las federaciones de cooperativas de Corrientes, Misiones o la frutihortícola. En general, las economías regionales están esperando que entendamos y apoyemos su accionar. Y eso haremos. Vamos a estar trabajando y sumando esfuerzos y convoco a todos a una presidencia de puertas abiertas, la que nos enseñó como maestro don Mario Raiteri. Una gestión en la que todos puedan traer sus inquietudes y puedan manifestarlas con el fin último del productor cooperativo: crecer, salir adelante para obtener una Argentina que vuelva a retomar su camino de grandeza.

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