ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

24 de julio 2026 - 11:38

Científicas de la UBA crean un sustituto del plástico a base de mandioca y yerba mate

El equipo de investigadoras logró crear un film biodegradable pensado para envasar alimentos y elaborado con recursos de origen nacional.

ver más

El nuevo material puede tardar cinco semanas en degradarse.

Científicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) desarrollaron un sustituto del plástico convencional elaborado a partir de almidón de mandioca y yerba mate que puede degradarse en cinco semanas.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

El material fue creado en laboratorios de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales y busca ofrecer una alternativa más sustentable para el envasado de alimentos.

El problema del plástico: más de 400 millones de toneladas al año sin reciclar

El plástico se convirtió en uno de los materiales más populares en la vida cotidiana por su bajo costo, resistencia y facilidad para adaptarse a diferentes usos. Está presente en envases, bolsas, botellas, productos de consumo diario y elementos industriales.

Sin embargo, esas mismas características también lo transformaron en uno de los principales desafíos ambientales. Los plásticos tradicionales están formados por polímeros, largas cadenas de moléculas que en su mayoría provienen de combustibles fósiles como el petróleo y el gas natural. Esa estructura química les permite ser duraderos, pero dificulta su degradación una vez que se convierten en residuos.

Según explicó Julieta Pajoni, becaria doctoral de Ciencias Físicas que participó del proyecto de la UBA, "en el año se producen 400 millones de toneladas de plásticos, y solo el 10% se recicla. El resto tarda décadas en degradarse o nunca lo hace".

Muchos plásticos convencionales pueden tardar cientos de años en eliminarse por completo, mientras durante ese proceso se fragmentan en partículas cada vez más pequeñas conocidas como microplásticos, que permanecen en la naturaleza.

Estos fragmentos pueden llegar a distintos ecosistemas, especialmente a ríos y océanos, donde afectan a diferentes especies animales. Además, al ser ingeridos por organismos marinos, avanzan dentro de la cadena alimentaria y generan un impacto que alcanza a la salud humana.

A su vez, la producción de plástico tradicional depende de recursos no renovables y genera emisiones contaminantes durante todo su ciclo de vida. Por ese motivo, la búsqueda de materiales alternativos es una de las principales líneas de investigación dentro del campo de la sustentabilidad.

¿De qué está hecho el bioplástico desarrollado por la UBA?

El sustituto del plástico creado por las científicas de la UBA está elaborado principalmente con fécula de mandioca y yerba mate. La elección de estos materiales responde a la posibilidad de utilizar recursos naturales disponibles en el país.

Natalia Hermoso, tesista de Ciencias Físicas, explicó que el objetivo del desarrollo es "reemplazar parte del plástico y así poder usar fécula de mandioca y yerba mate para darle valor agregado a productos nacionales". El proceso de elaboración comienza con la mezcla de la fécula de mandioca con plastificantes naturales que permiten modificar sus propiedades y lograr una textura más flexible.

"Para llegar a este resultado, lo que hacemos es mezclar la fécula de mandioca con plastificantes naturales y luego procesamos con la extrusora, y obtenemos los cordones termoplásticos. Los llevamos a una prensa hidráulica donde obtenemos los films por termoformado", detalló Leiza Fernández, becaria de Doctorado.

Según indicaron las científicas, una de sus aplicaciones principales está vinculada al envasado de alimentos. La investigación forma parte de una línea de trabajo más amplia del laboratorio de polímeros y materiales compuestos de la UBA, donde se estudian distintas alternativas para desarrollar materiales sustentables capaces de reemplazar productos derivados del petróleo.

¿Cuánto tarda en degradarse este plástico ecológico?

De acuerdo a lo que explicaron las investigadoras, el film elaborado con mandioca y yerba mate tarda aproximadamente cinco semanas en degradarse en tierra. Ese tiempo representa una reducción significativa frente a los plásticos tradicionales, que pueden demorar entre 100 y 500 años en desaparecer del ambiente según Julieta Pajoni.

La rapidez se debe a que sus componentes provienen de fuentes naturales y pueden ser procesados por microorganismos presentes en el suelo. De esta manera, el producto puede incorporarse nuevamente al ciclo natural sin generar residuos persistentes durante largos períodos.

Además del impacto ambiental positivo, Pajoni destacó la importancia económica del desarrollo: "Esto es una gran oportunidad económica para los productores de mandioca del país".

Últimas noticias

Otras noticias