Insúa, Abbondanzieri, Ibarra, de espalda, y todo Boca festeja el triunfo ante Estudiantes que
lo acerca a la conquista del bicampeonato.
Boca jugó bien, ganó, le marcó cuatro goles a Estudiantes y se aseguró el primer puesto cuando restan sólo dos fechas para la finalización del torneo Clausura.
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Gracias a este triunfo, el equipo dirigido por Alfio Basile mantiene los cuatro puntos de ventaja sobre Lanús (derrotó con claridad a Arsenal) y acaricia el título.
La 17ª fecha dejó como saldo, precisamente, la regularidad de Boca y el fútbol virtuoso y contundente de un Lanús que se convirtió en la revelación del certamen.
Boca está a punto de lograr el bicampeonato con organización táctica y un «puñado» de figuras desequilibrantes que hacen la diferencia sobre el resto de los equipos.
Lanús es una grata sorpresa porque se trata de una formación joven, con proyección de futuro si se mantiene el plantel.
Toda la luminosidad del Boca puntero se combina en este certamen también con el desgaste de los equipos que afrontaron simultáneamente el Clausura y la Copa Libertadores.
Entre ellos, el más perjudicado ha sido River (31), que asomaba como candidato y ahora tiene posibilidades matemáticas remotas de llegar a un desempate, ya que empató en La Plata ante Gimnasia y quedó a seis puntos del líder. La próxima fecha será seguramente la decisiva, ya que a Boca (37) lo espera un irregular Independiente en el Estadio Libertadores de América -o donde lo dispongan las autoridades encargadas de velar por la seguridad, cancha en la que no puede ganar desde que venció a San Lorenzo, en la tercera fecha del campeonato.
Lanús (34), por su parte, visitará a Vélez, que es su eterna obsesión, ya que el equipo de Liniers ejerce una marcada «paternidad».
En la fecha del domingo pasado quedaron en el camino otros aspirantes: Newell's y Gimnasia y Esgrima de Jujuy, que suman 30 puntos.
El esfuerzo de la Copa conspiró en contra de varios equipos: River principalmente, pero también Newell's, Vélez y Estudiantes. El caso de Rosario Central es distinto porque jugó en bajo nivel ambas competencias.
Lo de Boca sigue siendo contundente e imparable, al punto de tornar monótonos los campeonatos, de allí que resultaría interesante si Independiente fuera capaz de aportar algún condimento a la lucha por el título. Pero parece casi imposible: Independiente se quedó sin Sergio Agüero (llegó a la quinta amarilla ante Olimpo), la única figura capaz de cambiarle la fisonomía a un equipo previsible, intrascendente en su juego.
Boca parece estar repitiendo en este certamen la arremetida del pasado torneo Apertura, que dejó a Gimnasia y Esgrima La Plata como escolta.
Lanús debería superar en la próxima fecha a Vélez sólo para quedar a un punto de Boca y volver a depender, a la fecha siguiente, de vencer a Estudiantes y que el puntero no le gane como local a Olimpo. Lo de River, en cambio, parece directamente utópico, no porque no sea capaz de ganarles sucesivamente a Racing como local y a Quilmes como visitante, sino porque para llegar al desempate precisa también de triunfos de Independiente y Olimpo sobre Boca.
En la lucha por no ir a la Promoción, prácticamente Argentinos mantiene un duelo aparte ante a Quilmes, con visita a Banfield y recibiendo a Colón en la última fecha, obligado a sumar todos los puntos en disputa. Por su parte Quilmes, que cerrará con River como local, irá de visita a Tiro Federal el fin de semana próximo, con la consigna de sumar tres de seis, si se toma lo que les queda a los dos equipos más amenazados.