Boca volvió a jugar mal, pero esta vez no pudo sumar.
Lanús derrotó a Boca por 2 a 0 y dio la impresión de que el equipo que llegaba como líder del campeonato no estuvo en la cancha.
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En un partido válido por la octava fecha del torneo Inicial, el uruguayo Mario Regueiro abrió el marcador cuando se disputaban 34 minutos y se fue expulsado a los 82.
Con diez jugadores, Lanús -conducido por el exjugador de Boca Guillermo Barros Schelotto- se colocó 2 a 0 en ventaja a los 87, cuando anotó Diego Valeri.
Los resultados de la fecha dejan a Newell's como líder con 18 puntos, Vélez escolta con 17 y Boca tercero, con 16.
Lo de Lanús no fue deslumbrante, pero se pueden destacar el orden y la prolijidad de movimientos; el que falló fue Boca, que no tuvo un conductor claro y así sus intentos perdían eficacia en la medida en que el equipo se aproximaba al área adversaria.
Para colmo, terminó pagando caro un error del arquero Oscar Ustari, pero justo es marcar que tuvo mucho tiempo para revertirlo.
En un pelotazo a simple vista inocente (remate de Víctor Ayala que se elevó), el arquero Ustari saltó con la finalidad de embolsar el balón que bajaba pero se le escapó para el lado del arco, Rolando Schiavi salvó a medias, Regueiro recibió el rebote en el travesaño y definió desde posición inmejorable.
¿Qué tuvo Boca a su favor? Poco. Antes del gol de Lanús un contragolpe que se cortó cuando el centro de Santiago Silva fue interceptado por un defensor y hacia el final del primer tiempo, un tiro libre ejecutado de sorpresa por Juan Sánchez Miño que pasó cerca de un ángulo.
A Boca le costó reaccionar y no encontró muchos caminos, mientras que Lanús inquietó a los 6 minutos con un tiro libre de Maximiliano Velázquez y se perdió un gol increíble a los 22, cuando se produjo una sucesión de cabezazos frente a la valla:
Oswaldo Vizcarrondo hacia el arco, rechazo de Matías Caruzzo, frentazo de Gonzalo Castillejos y arriba del travesaño.
Boca fue por los laterales, por un lado Sánchez Miño, por el otro Emiliano Albín, pero sus centros no lograron inquietar a Lanús.
Walter Erviti fue una sombra, Lucas Viatri se esforzó por colaborar tirándose al mediocampo y Santiago Silva esperó infructuosamente en lucha contra la defensa adversaria.
La postal de la impotencia visitante tal vez hayan sido las proyecciones de los zagueros centrales, hasta el punto que en un momento se vio a Caruzzo gambeteando en la posición de "wing" derecho, muy cerca de Schiavi, que esperaba la descarga.
Una falta ingenua dejó fuera de la cancha a Regueiro pero así y todo Lanús fue a buscar el segundo, capitalizando una falla adversaria en mitad de cancha, manejó bien la acción, Valeri recibió en el área y definió de manera impecable.
Para el entrenador Julio Falcioni comienza una semana de replanteos ya que esta vez se sintió y con fuerza la falta de un creador inspirado.
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