Con Martino, bajó la eficacia de Messi en la Selección
El rosarino logró con un penal acabar con una sequía de más de ocho partidos sin goles. Con el "Tata" tiene un promedio de 0,25 tantos por encuentro, contra el 0,66 de la era Sabella.
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Nico Paz brilló con un gol y dos asistencias en el histórico 9-1 del Como ante Lens por la Champions League
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Etcheverry logró la mejor victoria de su carrera y está en octavos del Masters 1000 de París
Messi anotó de penal ante Bolivia
Esos malditos detractores no dejarán de apuntar a que el promedio de gol de Messi en la Selección es de 0,46 goles por partido (50 tantos en 107 encuentros), que no rinde como cuando viste la blaugrana, donde los números de su planilla no son terrenales y su promedio se dispara a 0,83 (478 festejos en 563 encuentros), casi uno por encuentro.
Como si esos simples números pudieran explicar la complejidad de la dinámica de un grupo en el que la "Pulga" es sólo uno de once y bajo el esquema del director técnico. Un grupo que se reúne en pocas ocasiones al año y no tiene la gimnasia de aquellos que hace años entrenan a diario en el Camp Nou.
Pese a las críticas, los logros de Messi en la Selección son innegables y está cerca de acumular otro récord a su colección. Ya suma 50 goles en competencias oficiales representando a la Argentina y está a sólo 6 tantos (o 4, dependiendo quién realice el conteo) de igualar como máximo goleador a Gabriel Batistuta y quedar para siempre en la historia futbolística nacional. Una marca que con sus 28 años seguro alcance y supere holgadamente.
Jugadas impecables que terminan en la angustia de un "casi", asistencias milimétricas malogradas por compañeros y diversas situaciones de inexplicable mala suerte llevaron a lamentos infinitos por dos finales, un Mundial y una Copa, que 40 millones de argentinos creyeron palpar, pero se desvanecieron en el aire. Messi sufre esa falta de títulos de la Selección Mayor que ya lleva 23 años, y para él con la albiceleste desde el oro olímpico en 2008.
Messi con el Barcelona ganó todo. Ahora en la edición especial de la Copa América en EEUU tendrá otra oportunidad con la Selección. Y con el incentivo de esa copa, tal vez, un Mundial que le quite esa maldita espina que le impide imitar con Argentina ese sendero de gloria que trazó con el Barça y que lo identifica como el mejor jugador del mundo en actividad.


