Con Martino, bajó la eficacia de Messi en la Selección

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El rosarino logró con un penal acabar con una sequía de más de ocho partidos sin goles. Con el "Tata" tiene un promedio de 0,25 tantos por encuentro, contra el 0,66 de la era Sabella.

El triunfo de Argentina frente a Bolivia la ubicó tercera en la tabla de posiciones del grupo de Eliminatorias para el Mundial de Rusia 2018 gracias a los goles de Gabriel Mercado y Lionel Messi. Un polémico penal que el árbitro creyó ver sobre Ever Banega fue pateado por el capitán del seleccionado y el gol cortó con una mala racha de más de 655 minutos de sequía de la "Pulga" en partidos oficiales con la celeste y blanca. 

La suerte que acompaña al ídolo del Barcelona en Europa se le vuelve esquiva bajo la dirección de Gerardo "Tata" Martino: jugó ocho partidos (sin contar amistosos) desde su gol a los 35' a Paraguay en el empate 2-2 del 13 de junio de 2015 hasta el de este martes. Aquel tanto en primera fase de la Copa América en Chile que tuvo a Argentina subcampeón también fue desde los 12 pasos. 

"Es terrible lo que me cuesta hacer un gol con la Selección", había afirmado Messi en la pasada Copa tras la victoria ante Colombia que permitió el pase a semifinales en una definición por penales. Las numerosas asistencias que suelen terminar en goles ajenos no le quitan al crack el anhelo de convertir por sí mismo. Mientras en Barcelona no son raros sus dobletes o incluso hattricks con jugadas que derriban adversarios como conos de tránsito, bajo la guía de Martino acumula una particular y extensa mala racha. 

Para disfrutar del último gol de Messi sin contar los de pelota parada hay que remontarse al minuto 3 de la victoria 3-2 contra Nigeria en el Mundial de Brasil, el 25 de junio de 2014. Son casi 2 años y cerca de 1.200 minutos de juego en 14 partidos desde el último grito propio del delantero derivado de una acción en movimiento.

Tal vez esta sequía podría explicarse en el cambio de entrenador. La forma de jugar de la Argentina de Martino es muy diferente a la de Alejandro Sabella, y eso repercute en el rosarino a la hora de llegar al gol: con "Pachorra" en el banco anotó 14 goles en 21 partidos (0,66 de promedio), mientras que no el "Tata" fueron sólo 2 sobre 8 encuentros (0,25).

Los fanáticos del crack son millones en el planeta y parece ser que sólo en Argentina y, justificadamente, en el Real Madrid tiene detractores. Muchos apuntan contra el jugador de perfil bajo y salidas explosivas por no rendir en la Selección como lo hace en el equipo catalán, donde acumula 26 títulos. Su función de armador, más atrás en cancha al jugar con Martino que con Luis Enrique, lo ubica como un gran asistidor y verdadero responsable de varios triunfos, pero resiente su capacidad de gol. 

Esos malditos detractores no dejarán de apuntar a que el promedio de gol de Messi en la Selección es de 0,46 goles por partido (50 tantos en 107 encuentros), que no rinde como cuando viste la blaugrana, donde los números de su planilla no son terrenales y su promedio se dispara a 0,83 (478 festejos en 563 encuentros), casi uno por encuentro.

Como si esos simples números pudieran explicar la complejidad de la dinámica de un grupo en el que la "Pulga" es sólo uno de once y bajo el esquema del director técnico. Un grupo que se reúne en pocas ocasiones al año y no tiene la gimnasia de aquellos que hace años entrenan a diario en el Camp Nou

Pese a las críticas, los logros de Messi en la Selección son innegables y está cerca de acumular otro récord a su colección. Ya suma 50 goles en competencias oficiales representando a la Argentina y está a sólo 6 tantos (o 4, dependiendo quién realice el conteo) de igualar como máximo goleador a Gabriel Batistuta y quedar para siempre en la historia futbolística nacional. Una marca que con sus 28 años seguro alcance y supere holgadamente. 

Jugadas impecables que terminan en la angustia de un "casi", asistencias milimétricas malogradas por compañeros y diversas situaciones de inexplicable mala suerte llevaron a lamentos infinitos por dos finales, un Mundial y una Copa, que 40 millones de argentinos creyeron palpar, pero se desvanecieron en el aire. Messi sufre esa falta de títulos de la Selección Mayor que ya lleva 23 años, y para él con la albiceleste desde el oro olímpico en 2008. 

Messi con el Barcelona ganó todo. Ahora en la edición especial de la Copa América en EEUU tendrá otra oportunidad con la Selección. Y con el incentivo de esa copa, tal vez, un Mundial que le quite esa maldita espina que le impide imitar con Argentina ese sendero de gloria que trazó con el Barça y que lo identifica como el mejor jugador del mundo en actividad.

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