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26 de marzo 2011 - 19:26

Huracán le ganó a Gimnasia un duelo clave

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Huracán levantó con la llegada de Roberto Pompei.
Huracán le dio un golpe de nocaut a Gimnasia y Esgrima La Plata, en la pelea que ambos mantienen por evitar el descenso, al ganarle 2-0 en Parque de los Patricios, en el partido que abrió el segmento sabatino de la séptima fecha del torneo Clausura de fútbol de primera división.

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El mediocampista Rodrigo Battaglia, a los 8 minutos, y el delantero Javier Cámpora, a los 18, ambos en la etapa inicial, marcaron los tantos del equipo que conduce Roberto "Tito" Pompei.

Aunque se mantiene en zona de promoción, Huracán le sacó seis puntos de ventaja en la tabla de promedios a su rival de hoy, en descenso directo a la Primera B Nacional.

El gran mérito de Huracán fue madrugar: Battaglia abrió el marcador cuando los equipos recién se estaban acomodando, a los ocho minutos; y Cámpora aprovechó el aturdimiento posterior de Gimnasia para darle el segundo golpe, a los 18m.

Así, lo que se presentaba como un partido peleado, trabado, tenso en el mediocampo por las cuestiones en juego, cobró de repente otra fisonomía. Los de Pompei, más tranquilos, se recostaron cerca de su arco; los de Ángel Cappa (ovacionado por la hinchada local antes del encuentro), dominando la pelota y buscando descontar.

Pero a Gimnasia le esperaba otro golpe anímico: la salida de su referente, Guillermo Barros Schelotto, a los 34m de la etapa inicial (un tirón en el aductor derecho que, según informaron los médicos y a falta de los estudios, podría ser un desgarro).

En ese marco, lo del Lobo fue una búsqueda a los tumbos, desprolija, que de todos modos le dio una chance muy clara con un tiro de González que pegó en el palo y salió hacia un costado.

Al comienzo de la segunda etapa se vio lo mejor del visitante, atacando en bloque y generando situaciones de riesgo: lo tuvo Neira, lo tuvo Córdoba, lo tuvo Pacheco. Pero Monzón tuvo una tarde perfecta y, lo que no sacó el arquero, lo sacó Brítez Ojeda, de buena actuación en su insólita posición de último hombre.

El partido se diluyó luego en esa misma tónica: de tanto errar Gimnasia perdió paciencia; y Huracán sacó provecho de esa ineficacia para dedicarse a preservar el 2 a 0, que le dio aire y ratificó el buen rumbo tomado desde la llegada a la conducción de Pompei, de cuya mano todavía no perdió.

Gimnasia, en cambio, ahora apuesta todo a la caída de los que no dividen (Quilmes, All Boys, Olimpo), para evitar el descenso directo y, al menos, acceder a la chance de una promoción.

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