Lucas Pusineri festeja su gol, el único con el cual Independiente le ganó a Vélez, en Avellaneda, confirmando sus pretensiones de pelear el título.
Por dos razones no fue una victoria más para Independiente. Primero, porque quedó a dos puntos de Boca y consolidó sus pretensiones para luchar por el título y, además, porque terminó con una serie adversa de 17 años sin ganarle como local a Vélez.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El equipo dirigido por Miguel Angel Russo se quedó con 26 unidades y sufrió su segunda derrota seguida en el Apertura, pero tiene el consuelo de que todavía deberá ir a la Bombonera el domingo próximo para medirse con Boca.
Independiente lo ganó por su aptitud. Mostró un impresionante despliegue físico y asfixió a su rival en todos los sectores de la cancha.
Sustentó su fútbol en la firmeza de Fernando Cáceres y de los dos mediocampistas centrales, Sergio Orteman y Lucas Biglia.
Vélez fue puro amor propio, no tuvo juego asociado y demostró que siente muchísimo el desgaste que significa disputar dos frentes de competencia simultáneos, el Apertura y la Copa Sudamericana.
Pusineri definió con un remate cruzado y a media altura, ingresando al área por la derecha, luego de un centro con pelota en movimiento de Eduardo Domínguez y posteriormente contó con varias posibilidades como para aumentar el marcado, pero Agüero y Bustos Montoya fallaron en el remate final.
No pudo definir el partido, mantuvo las dos líneas de cuatro, y terminó soportando el asedio de Vélez, a pesar de que se quedó con dos hombres menos por expulsión de Somoza y Pellegrino en los últimos 15 minutos. Sin embargo, Independiente ganó bien y recuperó el sueño... El sueño de pelear por el título.
Dejá tu comentario