Entrevista de Jorge Sillone y Adriano Bianchi.-Sergio Vigil, el exitoso ex director técnico del seleccionado femenino de hockey sobre césped, es un personaje multifacético. Las hazañas deportivas con las Leonas lo llevaron a convertirse en una figura requerida por el management local. Sus conferencias sobre coaching y liderazgo gozan de gran reconocimiento en el ámbito empresarial.
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"El liderazgo de Maradona alcanzará su punto más alto durante el Mundial", aseguró Vigil a ámbito.com al ser consultado sobre la capacidad del entrenador de la Selección para conducir un grupo con tantas estrellas de renombre mundial, como es el plantel de Argentina que jugará el Mundial de Sudáfrica.
Cachito, hoy técnico de River Plate y conductor radial del programa "Táctica de Vida", que se emite los miércoles de 22 a 24 por Radio Milenium, afirmó que "Messi y Verón, más que un problema, son un gran aporte".
Periodista: ¿Qué puntos en común encuentra entre el manejo de grupo de un equipo y de una empresa?
Sergio Vigil: Lo más importante en ambos casos es que el protagonista es el ser humano. La persona está antes que la función que cumpla en el equipo o en la empresa. Otro eje compartido son los objetivos bien concretos que se persiguen. Lograrlos da satisfacción.
P: ¿Cómo se hace para que la motivación no se transforme en una presión para el grupo de trabajo?
SV: Depende de la posibilidad de elegir y sentirnos parte del desafío que buscamos. Presiones hay siempre, pero hay personas que se potencian ante ellas. Esas son las que entienden el juego. Entender el juego significa que en la vida profesional, en cada jugada, podemos ganar o perder. Es muy difícil que un sujeto o un equipo que no tiene en cuenta que existe la posibilidad de ganar o perder se potencie ante la presión.
P: ¿Cuáles son los tres puntos que no pueden faltar para una buena conducción?
SV: En primer lugar, la escucha profunda. Luego, que el discurso esté aliviado con la acción; o sea, acción genuina permanente. Y por último, aprender de nuestros jugadores.
P: ¿Qué es ser líder? ¿Cómo se convive con ello?
SV: El liderazgo no está asociado a ser el jefe o con un cargo otorgado de forma administrativa. El mote de líder lo otorga el grupo, los dirigidos. Lo dan un día, continúan dándolo al siguiente. No es algo que se obtiene de una vez para siempre. El liderazgo se gana todos los días a través de las acciones.
P: ¿A Maradona lo ve como un líder de grupo?
SV: No me cabe duda que Maradona es muy influyente. Es una persona que tiene un carisma muy especial. Me gustaría ver a Diego con su equipo trabajando. Lo que recibimos de una persona a través de los medios puede ser muy diferente de lo que percibe su equipo. El liderazgo de Maradona alcanzará su punto más alto durante el Mundial. Ahí se sentirá en su casa. Las presiones que sentirán muchos jugadores y entrenadores a él no le pesarán. Al contrario, sus virtudes se van a potenciar y sus debilidades se minimizarán. Pero es muy difícil decirlo ahora.
P: ¿Cómo se manejan los egos en los planteles con figuras como Verón y Messi?
SV: Me ha tocado siendo muy joven, con 31 años, tener jugadores de la talla de Karina Mazzota, Vanina Oneto, Luciana Aymar, Cecilia Rognoni, Mariela Antoniska, Anabel Gambero, que tenían más partidos internacionales que yo. Esas personas fueron muy importantes en la conducción. Junto con mi equipo técnico nos apoyamos de su experiencia. Lo peor que puede hacer un entrenador es competir con las personas que tienen características de líder. Por el contrario, hay que dejar que fluyan sus virtudes, sus potencialidades. Un conductor tiene que tener la capacidad de poder extraer lo mejor de cada uno de los integrantes. Entonces, más que un problema, Messi y Verón son un gran aporte. También creo que cuando llegan las competencias importantes como un Mundial los egos quedan de lado, porque el sueño del equipo, el que se persigue, es mucho más fuerte.
P: ¿Cómo cree que le va a ir a la Argentina en el Mundial?
V: Creo que le va a ir bien. Siempre pensé que antes de los Mundiales y de las grandes competencias se necesitan crisis profundas, porque dan lugar a la reflexión, a la autocrítica, a la comunicación, al debate. Por todas esas razones, la Argentina llega bien. Por otra parte, nuestra sociedad se equivoca al pensar que tenemos control sobre el resultado. Si hay algo sobre lo que no se tiene control, es sobre el resultado numérico. Sí tenemos control en lo que podemos hacer para obtenerlo. El fútbol se tiene que replantear muchas cosas. Ojalá que más allá de los resultado, podamos ser capaces de construir un proceso mucho más consistente en valores.
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