Broglia y D'Onofrio, enfrentados otra vez por el pase de un jugador "canalla".
El pase de Javier Pinola a River generó una violenta disputa verbal que, al evidenciar el calibre de los dichos, se solventó con un rápido pedido de perdón. Es que el presidente de Rosario Central, Raúl Broglia, opinó que su par "millonario", Rodolfo D ´Onofrio, debería ser "quemado en una plaza pública", pero horas más tarde, el titular "canalla" se vio obligado a disculparse.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"D'Onofrio dice que hay que quemar a la AFA. Al primero que hay que quemar es a él, en una plaza pública", sentenció sin vueltas Broglia.
En declaraciones a "Radio 2" de Rosario, Broglia se manifestó "cansado de escuchar a D'Onofrio hablar de honestidad".
"Eso me demuestra que los tipos que hablan de honestidad son los peores porque no son honestos", agregó el presidente, que ya había tenido otros cruces con la dirigencia de River.
A pesar de esto, Broglia tuvo que salir rápido a aclarar la situación, puesto que la gravedad de sus dichos lo podrían haber llevado a instancias impensadas.
"Me equivoqué profundamente, no pienso que hay que quemarlo ni que es deshonesto. Pido disculpas a D'Onofrio, estoy muy arrepentido y no tendría que haber dicho eso. Se me salió la cadena pero quiero aclarar que no pienso lo que dije", señaló el máximo dirigente de Central en declaraciones a Fox Sports.
"Llamé a D'Onofrio, pero todavía no sé si aceptó mis disculpas. Teníamos una relación distante pero buena. Por ejemplo, lo de (Marcelo) Larrondo nos molestó pero al final hubo un acuerdo muy bueno y terminamos bien", aclaró.
Precisamente, la situación que generó este malestar entre ambos dirigentes fue el pase de Larrondo, por quien también pagó la cláusula de rescisión.
"Utiliza su fuerza económica para obtener lo que quiere. River está demostrando cada día peor actitud con los otros clubes. Creo que va a ser negativo para ellos mismos. Vamos a ver cómo termina eso", indicó temprano Broglia, visiblemente arrebatado.
Finalmente, el presidente rosarino se refirió al escrache que sufrió el ahora exjugador del club: "Lo de las pintadas en el colegio de los hijos de Pinola también es una barbaridad. No hablé con él todavía".