"Nada me jode más que digan que no soy argentino"
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Lionel Messi no se banca que se diga que no siente la camiseta de la Selección.
"El País" llega incluso a preguntarle su preferencia en el amistoso de mañana en Barcelona entre el combinado regional de Cataluña y la selección argentina. "¿Con quién va?", le pregunta el periodista.
"¡Con Argentina! Luego, que Cataluña gane siempre", es la respuesta. La ausencia total de acento español en el habla de Messi es motivo de otra pregunta: "Lleva diez años en Barcelona y no le cambió el acento. ¿Por qué?".
"No sé, soy argentino, hablo así. Siempre hablé como argentino porque soy argentino", casi se desesperó Messi, que llegó a los 13 años a Barcelona desde Rosario para integrarse en las divisiones juveniles del club.
Messi esboza una teoría acerca del desafecto que una parte de la hinchada argentina siente por él: está pagando el precio de no haber jugado nunca para un club de su país.
"Tal vez como nunca jugué en la Primera de ningún equipo, o será porque no me vieron crecer... Quizás eso me ha perjudicado y sientan que soy más de acá que de allá".
El punta del Barcelona asegura que el título del Mundial del Clubes lo ilusionó más aún incluso que el Balón de Oro otorgado por "France Football".
"Es mucho mejor (que el Balón de Oro) porque es un premio colectivo, que hace feliz a mucha gente. Los individuales alegran a la gente que me quiere, compensan los sacrificios que ha hecho la familia... Pero cuando ganas un título y ves cómo se pone la ciudad, la sensación es incomparable", afirmó.
Messi metió un gol espléndido al marcar con el pecho en un remate muy poco usual en el fútbol actual. "Traté de asegurar, vi al portero a contrapié y creí que bastaba con ponerla suave al lado de donde venía tapando. Afortunadamente, salió bien", relató.
El argentino nunca imaginó que pudiera llegar tan alto. "Muchas veces me miro al espejo y pienso que lo que me está pasando no es verdad. No me lo puedo creer, nunca soñé con que las cosas salieran así de bien. Es increíble, ni en los mejores sueños pensé que saldría por ahí. No imaginé nunca, cuando llegue de Argentina, que hoy me vería en éstas", continuó.
Messi se acuerda ahora de sus comienzos duros en Barcelona, cuando llegó con 13 años. "Lloraba solo, para que no me viera ni mi papá. Lloraba solo en mi casa, me encerraba y trataba de que nadie se enterara. Lo pasamos mal, hubo etapas que estábamos mi padre y yo en Barcelona y el resto de la familia en Argentina. Sufríamos los dos. De lo básico no faltó nunca nada, pero en lo afectivo sí", explicó.
El jugador tiene palabras de especial afecto hacia Josep Guardiola, su actual entrenador. "Me habló de cómo quería que jugáramos. Me dijo que cuando me veía con Rijkaard (técnico anterior), yo agarraba la pelota desde muy atrás y que así tenía que hacer mucho camino para llegar al área. Quería que estuviera más cerca del gol. Me gustó la idea", comentó.
Y siguió con sus elogios al entrenador. "Él nos ha hecho mejores. Nos ha cuidado mucho. Es muy humano y por eso es tan querido por los jugadores, porque siempre se preocupó de nosotros, de que estuviéramos bien, de cuidarnos. Si por mí fuera, no se iría nunca. Debería estar siempre en el Barcelona", resumió.




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