Riquelme anunció su retiro del fútbol
El enganche confesó que decidió "no jugar más", poniéndole así fin a una carrera de 18 años. En Boca ganó tres Libertadores, una Intercontinental y cinco títulos locales. Además jugó en Barcelona, Villarreal, Argentinos y las selecciones juveniles y mayor.
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Riquelme se despidió del fútbol.
"Tuve la suerte de debutar y jugar mi último partido con la camiseta de Boca. Y el hincha me ovacionó los dos días", se sinceró el estratega que deleitó a miles y que jugó 51 partidos con la camiseta del seleccionado nacional (17 goles).
"Ser futbolista es el juego más lindo que hay. Lo elegí de chiquito. Tuve la suerte de trabajar de lo que a mí me gustaba. Me quedan muchos recuerdo y la he pasado de maravillas", remarcó con un tono emotivo.
"Ojalá la gente haya disfrutado de cómo jugué al fútbol. Yo, solamente, intenté pasarla bien. Dije siempre que, de lunes a sábado, yo trabajaba. Y el domingo siempre era el día más lindo de la semana", sintetizó.
A la hora de mencionar entrenadores que ayudaron y que le dejaron enseñanzas en sus 18 años de carrera, Riquelme no se olvidó de ninguno. Pero, es cierto, reconoció nítidamente a varios.
Del holandés Louis Van Gaal, su técnico en Barcelona, el "10" confesó: "(Van Gaal) Me dijo que con la pelota en los pies era el mejor del mundo, pero también que sin la pelota era uno menos en la cancha".
En tanto, del laureado Carlos Salvador Bilardo, quien lo hizo debutar en la Primera de Boca (Apertura 1996, noviembre, 2-0 contra Unión de Santa Fe), el ahora exjugador fue tajante: "Me salvó la vida", aseveró.
Y también habló maravillas de José Néstor Pekerman, el entrenador que jerarquizó los seleccionados juveniles en la Argentina y con el que alcanzó el título mundial Sub '20 en Malasia (1997).
"(José) Pekerman fue muy importante para mí. Confió mucho desde chico. Hasta me llevó a un Mundial de mayores (Alemania 2006)", contó.
Pero también mencionó en forma positiva a otros técnicos que tuvo en su carrera como "(Carlos) Ischia, (Alfio) Basile, Manuel Pellegrini, Benito Floro, (Julio) Falcioni. Con la mayoría sigo hablando, con el 'Bichi' (Claudio Borghi) también", enumeró.
En lo inmediato, Riquelme reconoció que tiene una promesa contraída con su hijo Agustín, a quien debe llevar para presenciar en vivo un clásico entre Real Madrid y Barcelona, en España. Y también resaltó que "aunque me dé verguenza" se empezará a preparar para un partido despedida en Boca, más allá de que las relaciones con el actual presidente, Daniel Angelici, no sean buenas.
"Veremos cuánto tiempo lleva prepararlo. La gente me lo pide", consideró Riquelme, quien hasta dejó abierta la puerta para presentarse a una eventual candidatura para presidente de Boca.
"Puede ser que me anime a ser el presidente del club. No importa si voy de chomba o de remera. Pero si tengo la suerte de aprender y me siento preparado lo voy a intentar", remarcó.





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