17 de abril 2011 - 11:37

River hizo su negocio en La Plata

El punto conseguido en La Plata le sirve a River para ser el único puntero del Clausura y mantener la distancia con Gimnasia en los promedios.
El punto conseguido en La Plata le sirve a River para ser el único puntero del Clausura y mantener la distancia con Gimnasia en los promedios.
River, único líder del torneo Clausura de fútbol, y Gimnasia, que está en zona de descenso directo, empataron sin goles en el estadio Ciudad de La Plata, al cabo de un partido por la décima fecha en el que faltaron recursos y sobró mediocridad.
Es que el conjunto dirigido por Ángel Cappa no pudo plasmar en la cancha las pretensiones futbolísticas que pregona su entrenador, mientras que el pragmático River conducido tácticamente por Juan José López recurrió a su contrahecha practicidad, esa que desatiende el mandato histórico de sus hinchas, para sostenerse a duras penas en la punta del campeonato.

Los locales, si se toma en cuenta este hecho, sumaron un punto, aunque en su marcha forzada por salir de la zona de descenso directo, esto no le sirve de mucho.

Estas referencias fueron las que caracterizaron el desarrollo de un partido pobrísimo que tuvo como protagonistas a dos equipos con situaciones absolutamente opuestas, aún a pesar de que River no nada en la abundancia en cuanto a promedio se refiere.

Ni siquiera la presencia de Cappa ante sus exdirigidos o el ingreso del ex Boca Guillermo Barros Schelotto ante River, sirvieron para calentar el ambiente de adentro hacia fuera.

El colmado estadio Ciudad de La Plata, impactante cuando se mira hacia arriba y decepcionante cuando se lo hace hacia bajo dado el deplorable estado del terreno de juego, fue un teatro demasiado lujoso para tanta pobreza futbolística.

Esta paridad sin emociones ni buen juego fue, en términos generales, un promedio del nivel
de juego exhibido por los 20 protagonistas del Clausura en esta primera mitad del campeonato.

Ni Erik Lamela, Diego Buonanote o después Manuel Lanzini por el lado de River, ni Juan Neira por el de Gimnasia, fueron capaces de sacarle un poco de lustre a la embarrada pelota que rebotó y saltó más que lo que lo rodó en el desparejo piso estadio platense.
Los arqueros tuvieron un anochecer tranquilo (Juan Pablo Carrizo solventó una sola acción de riesgo sobre el final) y las hinchadas solamente se divirtieron silbando a Mariano Pavone, ex Estudiantes, por un lado, y al "Mellizo", por el otro.

Por eso el final llegó hasta la impensada indiferencia de dos hinchadas tan pasionales cuyos equipos se están jugando paradas decisivas para sus futuros inmediatos.

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