7 de diciembre 2014 - 11:25

Rossi se coronó campeón y logró el título que le faltaba

Rossi levanta el trofeo que le faltaba.
Rossi levanta el trofeo que le faltaba.
Matías Rossi se erigió en el flamante campeón del Turismo Carretera, tras adjudicarse la Copa de Oro, al llegar segundo en el Gran Premio Coronación que se llevó a cabo en el autódromo porteño Oscar y Juan Gálvez, bajo una intensa lluvia.

El piloto del Chevrolet número 5, oriundo de la localidad bonaerense de Del Viso, escoltó al entrerriano Martín Ponte (Dodge), que ganó la carrera final, de punta a punta, en el marco de una prueba que fue neutralizada, al menos, tres veces, por el ingreso del auto de seguridad.

De esta manera, a los 30 años, Rossi alcanzó un título postergado y merecido, cuando ya había ganado campeonatos en el TC 2000 (2006, 2007 y 2011) y Super TC2000 (2013)

El piloto del equipo Donto Racing sumó un total de 281,5 puntos y aventajó nítidamente al marplatense Christian Ledesma (Chevrolet), quien cumplió una gran labor: llegó sexto largando en la última fila de la final y terminó con 214,5.

Rossi tenía prácticamente asegurado el objetivo, al culminar la segunda serie, cuando el motor de Ledesma echó humo (se fundió una biela). Con su victoria en la manga, el "Misil" garantizaba que iba a ser campeón, a menos que en la final sucediese una catástrofe.

Y en la definición, reducida a 23 giros por sobrepaso del tiempo límite (50 minutos), Ponte dominó claramente y festejó por primera vez en el TC, con un tiempo total de 51m. 35s. 411/1000

Rossi se clasificó segundo a 1s. 362/1000, mientras que el chaqueño Juan Manuel Silva (Ford) garantizó la presencia de las principales marcas en el podio y llegó tercero, a 2s. 400/1000

Cuarto resultó Martín Serrano (Dodge) a 6s. 084/1000, quinto se ubicó el múltiple campeón Guillermo Ortelli (Chevrolet), a 6s. 423/1000 y sexto arribó el marplatense Ledesma, protagonista de una gran reacción, a 10s. 686/1000

Para completar los diez primeros lugares séptimo fue Facundo Ardusso (Dodge), octavo Gabriel Ponce de León (Ford), noveno Mauro Giallombardo (Ford) y décimo Mariano Werner (Ford).

"En la serie el panorama ya se había aclarado, pero las carreras siempre hay que correrlas", declaró Rossi, feliz y emocionado, por la conquista del título

"La carrera fue muy linda. Le dedico este título a la gente de Chevrolet que me alentaron de una manera increíble", describió el "Granadero", que arrancó a competir en el TC allá por 2003, con un "Chivo" del equipo de Emilio Satriano.

Rossi exhibió satisfacción por el desenlace pero también por el caballeroso gesto que mostró Ledesma a la finalización de la carrera. El piloto marplatense se acercó a su posición, enfrente de "la 15" (la tribuna de los fans de Chevrolet) y le levantó la mano como campeón, en una evidente muestra de afecto, desprovisto de egoísmo.

"Esas cosas marcan a las grandes personas. Y Christian (Ledesma) lo es", elogió Rossi.

Las posiciones finales del TC en la temporada 2014 quedaron así: Rossi 281,50; Ledesma 214,5; Ardusso 187,25; Ortelli 174; Werner 150,5; Silva 142; Juan Marcos Angelini (Dodge) 135,75; Jonatan Castellano (Dodge) 135,5; Juan Martín Trucco (Dodge) 121,25; Emanuel Moriatis (Ford) 106,75.

En la divisional TC Pista, el campeón resultó el neuquino Camilo Echevarría (Chevrolet), que llegó tercero en la prueba final, a 4s. 813/1000 del ganador, José Manuel Urcera (Chevrolet), que recorrió las 18 vueltas en 40m. 58s. 748/1000

Echevarría se quedó con el título de la categoría telonera con apenas 25 centésimas de ventaja sobre Urcera (197,25 contra 197). La tercera posición en el campeonato quedó en manos de Juan José Ebarlín (Chevrolet) con 190,75 unidades.

Un poco de historia

En el ambiente del automovilismo argentino se conoce al Turismo Carretera (TC) como la "máxima", en relación a la categoría más popular, y el bonaerense de Del Viso, Matías Rossi, ídolo de Chevrolet, dejó su impronta como campeón en la rica historia de la especialidad.

El "Misil" o "El Granadero", como lo bautizaron algunos escribas, si bien es un secreto a voces que mucho no le gustan los apodos grandilocuentes, los acepta aunque a él sólo le importa subirse a un auto de carrera.

A esta altura de su trayectoria, Rossi no tiene que demostrar que es uno de los mejores pilotos del país, el más "completo" o el más "rápido", como lo definiría una de las glorias más grandes del automovilismo vernáculo, nada menos que Juan María Traverso.

Rossi nació el 2 de abril de 1984 en Del Viso, y a los 11 años comenzó a hacer sus primeras diabluras en la mejor escuela que puede tener un futuro piloto: el karting.

En 1988 fue Campeón Metropolitano en la categoría 100 cc Junior, luego alcanzó el título en el certamen bonaerense y supo también incursionar en Sudamérica y Europa con excelentes resultados.

Ahí ya había mostrado las "uñas" y quería seguir creciendo, aprendiendo eso de insertarse en el automovilismo, y eligió en el 2000 incursionar en la Fórmula Renault, en la que ganó 7 carreras y alcanzó tres segundos puestos.

Se consagró campeón de la categoría escuela de monoplazas faltando 2 fechas para la finalización del torneo.

Ya el ambiente le había puesto los ojos y fue así que en el 2003 se animó a subirse a un Turismo Carretera y qué mejor que a una Chevy que tripulara el ramallense Juan María Traverso.

Y su debut fue en la catedral del automovilismo argentino, el autódromo capitalino Oscar y Juan Gálvez, el mismo que lo viera hoy obtener el título más preciado, el de campeón de TC.

Antes, Rossi brilló en el TC 2000, y fue campeón en las temporadas 2006 y 2007 con un Chevrolet Astra, y después inscribió también su apellido como monarca del Súper TC2000 en 2013 a bordo de un Toyota Corolla.

Ese mismo 2007 ganó por primera vez en el TC, y con tres finales en el bolsillo, fue subcampeón de quién hoy ocupó el mismo honor, el marplatense Christian Ledesma.

El 2011 también fue un buen año para Rossi en el TC ya que se incorporó a la escudería JP Racing, y peleó el título palmo a palmo con el séxtuple campeón de la categoría, el saltense Guillermo Ortelli, y perdió el título por medio punto.

El año pasado se sumó al equipo Donto Racing, y tras mucho trabajo, de puesta a punto y ensayos con su Chevy, alcanzó el preciado galardón, con los motores de Johonny Laborito y la atención del chasis del ingeniero AlcidesPiatti.

El domingo, cuando Rossi se detuvo ante la hinchada de Chevrolet, la 15, en la vuelta de honor, Ledesma estacionó su Chevy, se bajó, lo abrazó y le levantó la mano ante el delirio de los fanáticos que lograron que el flamante campeón se trepara al alambrado.

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