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Las estadísticas dirán que Boca superó ajustadamente (2 a 1) a Arsenal, con goles de Colauti y Donnet, y que el nuevo título llegó cuando aún restan jugar dos fechas y le sacó al escolta San Lorenzo 8 puntos de diferencia. Cifras que hablan claramente de contundencia, regularidad y con un valor agregado como los triunfos ante River (el rival de siempre) y San Lorenzo (que cuando lo enfrentó tenía sólidas aspiraciones para el festejo. Boca cumplió -con amplio margen-su segundo objetivo. Ganó la Copa Libertadores y ahora el título local.
La tercera parte queda diferida para el 14 de diciembre cuando enfrente al Milan en Japón por la Copa Toyota Intercontinental. La otra parte que podría cerrar un año de excepción. Precisamente, este triunfo que le dio la posibilidad de llegar a la obtención del campeonato le permite a Bianchi trabajar con la mente despejada, darles descanso a algunos jugadores, manejar con mayores posibilidades algún golpe recibido y realizar sólo la preparación física sin el compromiso cierto de realizar partidos riesgosos.
Mucho más riesgoso cuando debe enfrentar a equipos que se juegan más que un partido, porque los números del descenso los acosan. No era diferente el partido de ayer ante Arsenal, aunque en este caso las realidades eran otras. Sabido es que el equipo -que hoy dirige Burruchaga-sacó chapa de «difícil», como finalmente lo fue. Seguramente como el domingo lo será Olimpo, aunque jueguen en la Bombonera. Esa fue tal vez la virtud de este Boca, que siempre encontró fórmulas o el antídoto necesario para contrarrestar el juego del adversario.
Como la mayoría de los equipos, debió superar cerradas defensas, muchas veces con una doble línea de fondo, tratar de hacerlos salir para castigarlos con la misma moneda que proponían, el contraataque. A veces, tratando de encontrar la llave del éxito con un gol para luego manejar la pelota y «sacarlos el mismo juego» y, otras veces, provocando un ida y vuelta, sabiendo que la diferencia podría ser favorable. Como lo fue con River (2-0), San Lorenzo (1-0), Racing (4-1), Vélez (3-1), Rosario Central (4-0), por citar algunos de los triunfos más importantes.
Los números también indican que Boca --has-ta ayer-ganó 10 partidos, empató 5 y perdió sólo 1 (ante Newell's) cuando aún debe enfrentar a Olimpo en su estadio y a Colón en Santa Fe. Una contundencia digna de destacar y que ya comienza a ser recuerdo.
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