No la pasó bien Diego Simeone en su vuelta al Estadio Ciudad de La Plata, ante la parcialidad de Estudiantes.
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Apenas salió fue abucheado por la tribuna de Estudiantes en donde había una persona con una remera que decía « Simeone Pesetero», al mejor estilo español, poniendo los signos pesos en cada S. También había una bandera con un caracol con la banda de River y con cuernos.
Es cierto que también hubo un grupo de simpatizantes que lo aplaudió respetuosamente y hubo una bandera que decía: «ídolo por siempre, gracias por volver».
Apenas entró, un señor mayor lo abrazó y lo acompañó unos metros. El técnico pensó que «para mufarlo», por lo que se tomó la entrepierna, cosa que fue mal interpretada por algún sector del público que pensaron que era para ellos.
Las cosas mejoraron en el entretiempo cuando Juan Sebastián Verón se le acercó y le dio un beso a él y a su ayudante de campo, Nelson Vivas. Lo mismo hizo Lugüercio.
El empate final aquietó las aguas entre el público y el técnico, por lo que la despedida fue tranquila, salvo la discusión entre Danilo Gerlo y Juan Sebastián Verón, en la que el técnico tuvo que intervenir para llevarse al lateral de River.
Simeone rescató la actitud que tuvieron sus dirigidos en el segundo tiempo y manifestó que no le importa que lo hayan insultado los hinchas de Estudiantes porque sotiene que más allá de eso el afecto que se tienen es mutuo.
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