Una pesadilla sin fin: Argentina perdió una nueva final en los penales ante Chile, que revalidó el título
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Messi no encuentra consuelo en el césped del MetLife Stadium.
La Argentina, con el sistema 4-3-3, dispuso la ocasión más clara con otra definición errónea de Gonzalo Higuaín quien fue oportuno en el error del pase atrás de Gary Medel (20min). A la mente volvieron esas imágenes de la situación marrada en la final ante Alemania en Brasil 2014 y aquella del último minuto ante Chile en la edición pasada de la Copa América.
El equipo de Gerardo Martino, con presión alta, anuló el juego de Marcelo Díaz y por momentos fue superior a Chile que encontró en Arturo Vidal un salvavidas. El volante de Bayern Munich de Alemania relució su categoría y su presencia en cada espacio de la cancha.
Con Messi enchufado, buscando resquicios y eludiendo la marca de hasta cuatro jugadores que le impuso Chile, Argentina mostró actitud, pero no lo aprovechó, con Di María y Banega contenidos en el juego, en los primeros minutos ni aun cuando Díaz, en una avivada del crack rosarino, se fue expulsado por doble tarjeta amarilla exhibida por el árbitro Héber Lopes, que pareció exagerada por el argentino buscó la infracción.
El equipo de Juan Antonio Pizzi se rearmó con José Pedro Fuenzalida a la línea de volantes y con Eduardo Vargas y Alexis Sánchez, incisivo por ráfagas, como puntas.
La tarea discreta de Lopes dejó a la Argentina, que entró en el roce innecesario con Chile, con diez jugadores cuando juzgó como roja directa el quite de Rojo ante Vidal. Desde entonces, Javier Mascherano, un pulpo en la mitad de campo y un león en instancias decisivas, bajó a la línea de central, con Ramiro Funes Mori como lateral por la izquierda.
En la segunda parte, Argentina perdió la pelota y el "Tata" decidió el ingreso de Matías Kranevitter, que le dio más libertad y juego a Banega, por un Di María ofuscado que pateó una botella de agua cuando dejó la cancha. Así, el partido se equilibró, pero sin llegadas a los arcos.
En el terreno del "el que hace gol gana", las llegadas a los arcos se dieron al final con el remate cruzado de Eduardo Vargas, el goleador del certamen con seis tantos, que despejó Romero con dificultad y luego Messi se encendió en un segundo y habilitó al ingresado Sergio Agüero (38min) quien definió por encima del travesaño. Poco después, Funes Mori (43min) salvó a la Argentina ante la arremetida de Alexis Sánchez y un disparo de Messi, en la contra, pasó cerca del primer palo de Bravo.
El suplementario observó a dos equipos con pocas reservas desde lo físico y mental, cuidadosos porque cualquier error podía ser fatal. En el golpe a golpe, Chile lo tuvo primero con el remate de cabeza de Vargas que atrapó Romero (8min) y Argentina después con el disparo de cabeza de Agüero que propició una atajada notable de Claudio Bravo (9min).
Argentina, que nunca perdió ante Chile en Copa América con 19 triunfos y ocho empates, también falló en la definición por penales y la gloria estuvo otra vez cerca, demasiado cerca para este plantel que llora con bronca y tristeza una nueva decepción.




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