...que, finalmente, tras las elecciones si bien se distendió el clima político, se entró en una especie de “limbo” hasta el 10 diciembre, cuando recién se va a conocer, formalmente, el primer equipo de Gobierno (hasta ahora en la mayoría de los casos, solo hay coordinadores, y danza de nombres), y las medidas de arranque de la nueva administración. Hasta entonces, la condiciones básicas siguen siendo las mismas, sobre todo, con escasez de dólares para importar, lo cual es crítico en el campo por la creciente necesidad de insumos, tanto fertilizantes, como herbicidas e insecticidas. Es que el cambio que se sigue profundizando en el clima, con lluvias que alcanzan a áreas mayores del territorio, dispararon las siembras atrasadas de los granos gruesos y, con estas labores, y más humedad y temperatura, crecen también en forma exponencial, la necesidad de insumos clave para los cultivos, por la multiplicación de malezas, enfermedades, e insectos. El dato no es menor, aunque ahora la preocupación se debería haber trasladado a las autoridades entrantes que son las que requerirán de esta cosecha 23/24 considerada “clave” para recuperar un fondeo genuino, aunque ya se sabe que no alcanzará a cubrir los u$s21-22.000 millones que se perdieron en el ciclo 22/23 por la seca. De hecho, el trigo apenas superará la magra recolección de entonces, estimándose ahora unos 14 millones de tn. vs los 17 millones que calculaba Agricultura. También el maíz será menos del previsto por los problema que hubo con la implantación de los cultivos de 1º, aunque en este caso, la beneficiada será la soja que ocupará parte de la superficie que no se pudo cubrir con maíz, y que ahora se calcula en algo más de 17 millones de hectáreas (aunque el récord de este cultivo casi tocó los 22 millones). La otra oleaginosa, que prácticamente fue la única que zafó en el ciclo anterior, y que no repetiría esa perfomance ahora, es el girasol. Según el especialista Jorge Ingaramo en su último informe, “ la Bolsa de Cereales modificó a la baja de 2 millones a 1,85 millón de hectáreas, la intención de siembra en nuestro país. El 72% ya se encuentra implantado, con un adelanto interanual de 9,3% gracias a la mejora en la humedad de los suelos, por las recientes precipitaciones. El 84% del área implantada presenta una condición de normal a excelente”. Agrega, además, un dato clave, ya que señala que: “La SAGyP publicó un índice FOB para el aceite crudo, para noviembre-diciembre de u$s/tn 855 y 15 dólares menos para enero-octubre de 2024”. Y este es el segundo dato que apuntala la caída prevista en los ingresos de la Argentina para el año próximo, junto con el menor volumen de cosecha: los menores precios internacionales.

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