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La cifra del Indice de Precios al Consumidor (IPC) de mayo, publicada por el Departamento de Trabajo, da a la Reserva Federal tiempo suficiente para retrasar cualquier subida en las tasas de interés y permitir que la recuperación de la economía se fortalezca.
El IPC, que no registró variaciones por la caída en los precios de la energía y los alimentos, y que es la medida de inflación más seguida, no registró cambios en mayo tras un alza desestacionalizada de 0,5 por ciento en abril.
"Esto indica que la Fed todavía tiene espacio para mantener las tasas de interés sin cambios por un tiempo. La inflación no es una amenaza en este momento", dijo Gary Thayer, principal economista de A.G. Edwards & Sons Inc. en St. Louis.
Los bonos del Tesoro de Estados Unidos perdieron parte de las ganancias que habían obtenido el martes más temprano, debido en gran parte a otros datos del gobierno que mostraron el mayor repunte en el inicio de construcción de viviendas en siete años.
Según un informe del Departamento de Comercio, el inicio de construcción de nuevas viviendas en Estados Unidos aumentó en mayo 11,6 por ciento, el mayor repunte porcentual en casi siete años.
"Estas cifras son muy buenas. La inflación está controlada y no es un problema y el mercado de la vivienda está muy fuerte", dijo Peter Cardillo, principal estratega de Global Partners Securities.
Sin incluir los volátiles componentes de alimentos y energía, el llamado IPC estructural subió un 0,2 por ciento, tras registrar un alza de un 0,3 por ciento en abril.
Una subida menor el mes pasado en los precios de las viviendas, que son un componente clave del índice, y una caída en los precios del tabaco contribuyeron a moderar el alza en el IPC estructural, indicó el gobierno.
Sin embargo, la lectura del IPC en general fue menor de lo previsto por los analistas de Wall Street. Varios economistas encuestados habían pronosticado, en promedio, que el IPC subiría un 0,1 por ciento.
No obstante, la subida de un 0,2 por ciento en el IPC estructural estuvo en línea con las predicciones de los analistas para este indicador.
En el informe, el Departamento de Trabajo dijo que los precios de la energía bajaron en una tasa desestacionalizada de 0,7 por ciento en mayo, tras haber subido un 4,5 por ciento en abril. Los menores precios de la energía reflejan una baja de un 2,8 por ciento en los precios de la gasolina.
Los precios de los alimentos bajaron un 0,2 por ciento, la lectura más baja en este sector desde enero de 1997.