Finalmente, se anunció ayer que el desempleo fue de 9,8% durante el primer trimestre. El dato ya lo había anticipado Néstor Kirchner hace un mes en otra muestra de la supuesta «independencia» del INDEC. Lo que no se menciona en los discursos oficiales es que, sin contar los planes Jefes como ocupados, el número trepa a 11,1%. Ahora bien: el gobierno prometió, y lo repitió el ministro Carlos Tomada en febrero, que cuando el desempleo sea de un solo dígito, se iba a eliminar la mayor indemnización por despidos ( inicialmente era del doble; hoy es de 150%). Nada de ello ocurrirá, y menos antes de las elecciones. Para este caso puntual, sí la desocupación para el gobierno es de dos dígitos.
La desocupación alcanzó en el primer trimestre del año 9,8%, según datos difundidos ayer por el INDEC, lo que implica una caída de 1,6 punto porcentual respecto de igual período de 2006 y un aumento de 1,1 punto frente al trimestre anterior. Cabe señalar que contemplando a los beneficiarios de los planes Jefas y Jefes de Hogar en el cálculo del desempleo, el índice se eleva a 11,1%. Esto implica que más de 3,6 millones de personas aún tienen problemas de trabajo.
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El gobierno, que todavía adeuda el cumplimiento de su promesa de eliminar la doble indemnización por despido cuando el índice de desocupación llegara a un dígito, se ampara, precisamente, en que el desempleo supera 10% con dichos planes.
Ayer el organismo que dirige Alejandro Barrios informó que la tasa de actividad se ubicó en 46,3% (son quienes buscan trabajo activamente); el empleo fue 41,7%; la desocupación 9,8% y la subocupación de 9,3%. De acuerdo con el informe oficial sobre un total de casi 24,1 millones de personas (es la población de los 31 aglomerados urbanos relevados) la población económicamente activa suma 11,1 millones, los ocupados 10.052.000, los desocupados 1.095.000 y los subocupados 1.039.000. De modo que en los principales centros urbanos la población con problemas de trabajo suma más de 2,1 millones (un año atrás eran 3,1 millones). Al proyectar estos datos al resto del país, se estima que son más de 3,6 millones -incluyendo a los beneficiarios de planes socialesquienes tienen dificultades de encontrar un puesto de trabajo.
Resulta interesante destacar que el impacto de los planes sociales se sigue diluyendo dado que el año pasado sumaban más de 3 puntos al índice de desempleo y ahora sólo 1 punto. Esto reflejaría la disminución del número de beneficiarios.
En el primer trimestre se observa un leve aumento de la tasa de actividad de 0,3 de punto contra el trimestre de 2006 y 0,2 de punto respecto del anterior, una mejora en el nivel de empleo frente al año pasado de 1 punto y una caída de 0,4 de punto contra el trimestre precedente.
Según los técnicos del Palacio de Hacienda la suba del desempleo frente al trimestre anterior se debe sólo a factores estacionales, por lo que descuentan que en el próximo trimestre se retomará la tendencia descendente. En la comparación interanual, un análisis hecho por el Ministerio de Economía destaca que «se han creado 953.000 empleos, sin planes» entre el primer trimestre del año pasado e igual período del corriente lo que «representa un crecimiento de 8% interanual».
En cuanto a la subocupación, el segmento demandante -que comprende a quienes trabajan menos de 35 horas semanales y quisieran hacerlo más-bajó a 6,4% desde 7,8% de un año atrás y 7,5% del trimestre anterior;-mientras que los subocupados no demandantes fueron 2,9%, por debajo de 3,2% y 3,3% del primer trimestre de 2006 y del trimestre anterior respectivamente.
Objetivo
La ministra de Economía, Felisa Miceli, dijo que «un desempleo de 8% no es algo aceptable» para el gobierno y aclaró que el actual Plan Productivo con Inclusión Social busca que la desocupación baje «a niveles de entre 3% y 4%» lo que es considerado como «pleno empleo» en los países desarrollados.
Con estos datos los especialistas coincidieron en asegurar que la desocupación se mantendrá por debajo de un dígito a lo largo de este año.
El sociólogo del Conicet Julio Testa destacó que durante los últimos años «la baja de la tasa de desempleo fue bastante rápida, acompañando la del crecimiento de la economía». Como se proyecta un crecimiento de 7% del PBI para este año «es sostenible que la desocupación se mantenga en un dígito», explicó Testa. En similares términos se pronunció Julio Neffa, del Centro de Estudios de Investigaciones Laborales, dependiente del Conicet, para quien «todo hace esperar que, si el ritmo de crecimiento continúa, el desempleo es altamente probable que se mantenga debajo de los dos dígitos».
Más optimista resultó el pronóstico del economista Miguel Bein, para quien «si la economía sigue creciendo al ritmo actual, es posible que a fines de 2008 haya porcentajes de pleno empleo» (sería una tasa de 7%).
Testa advirtió que, si bien existió una «fuerte correspondencia» entre el aumento de la producción y la baja del desempleo, «de aquí en adelante la velocidad no será tan rápida». Consideró que «aún sigue siendo muy elevado el nivel de trabajo en negro» que según el INDEC ronda 43% de los asalariados, y porque estimó que la economía «no puede crecer todos los años a tasas de 8% anual».
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