19 de febrero 2002 - 00:00

¿A cuánto se tomará bono de plazo fijo?

Aunque todavía no circula, el cheque cuota ya tiene buena aceptación en el mercado inmobiliario y poca depreciación, que además varía -según el inmueble a comprar- entre 10 y 20 por ciento. Por lo menos así lo tomaban ayer constructoras, desarrolladoras y grandes inmobiliarias que desde hace dos semanas salieron a la caza de ahorristas pesificados con intención de comprar propiedades para cancelar deudas bancarias.

Con este debut, relativizan las versiones que hablaban de que el cheque se iba a aceptar sólo a 60 por ciento de su valor o tal vez menos para la adquisición de viviendas, oficinas o locales y también se despeja el camino de la reactivación.

• Diferencias

Claro que existen distintas formas de pago con el cheque y distintos niveles de aceptación. No es lo mismo comprar un inmueble de hasta 100 mil dólares sólo con un plazo fijo pesificado, si con esa operación se cancela una deuda o no.

Es que si efectivamente se puso a la venta una propiedad para cancelar una hipoteca, el plazo fijo sería aceptado totalmente.

En cambio, si se compra un inmueble y no se cancela ningún crédito, probablemente a ese cheque se lo tome a 80 por ciento de su valor. Las constructoras y grandes inmobiliarias que pueden colocar con éxito los cheques entregando propiedades, también aceptaron la combinación efectivocheque cuota. Asimismo, a la posibilidad que existe de comprar de esta manera un departamento, por caso pagando 50% en dólares o su equivalente en pesos cash y 50% con plazo fijo, hay que calcularle distintos descuentos de acuerdo a la moneda que se utilice para pagar.

Si es en dólares y para adquirir una propiedad de hasta u$s 100 mil, el cheque cuota se aceptaría a 100% de su valor.
Es distinto si se paga parte en pesos y parte con cheque porque puede aumentarse el precio del inmueble entre 5 y 10% o bien, descontar esa misma proporción al plazo fijo. Hay que tener en cuenta que algunos oferentes -la minoría- salieron a vender para obtener cheques cuota y/o efectivo sin la intención de cancelar ninguna deuda. Si se quiere comprar con efectivo y cheque una propiedad que no está endeudada, el cheque se tomaría a 85-90% de su valor total. Pero, como todavía no hay definiciones para la toma de cheques y ni siquiera para los precios de algunos inmuebles, no puede decirse que estos valores sean los definitivos.

«Ahora, hay que hacer una diferencia importante cuando se va a comprar un inmueble, que tiene que ver con la cancelación de deudas. Si con la compra no se cancela nada, probablemente se apliquen descuentos al cheque cuota», indicó el agente inmobiliario Roberto Tizado en diálogo con
Ambito Financiero. Por otra parte, algunos pocos oferentes estaban realizando descuentos en el precio del inmueble por pago en efectivo que anulaban el descuento que le corresponde al cheque. Por ejemplo, descontaron 10% al precio por pago en dólares y agregaron 10% por pago con plazo fijo, por lo que podría decirse que en este caso, el cheque se pactó a 100% de su valor. Por la importante demanda de ahorristas, las constructoras dejaron ayer de firmar «reservas», que es el paso previo a la compra-venta con el cheque cuota instrumentado, y adoptaron la «carta de intención». Este cambio, no menor, implica menor compromiso de la oferta con la demanda, quizá por la incertidumbre que gobierna la lista de precios inmobiliarios. El cheque cuota parece solucionar los problemas de los grandes endeudados, a quienes les conviene cancelar su obligación rápidamente bajo la paridad «un peso un dólar». Otro es el caso de los «retailers» del grupo, un resto conformado por la mayoría de los vendedores del sector a quienes el cheque cuota no les va ni les viene. Lo que pasa, es que los particulares quieren efectivo y no un cheque con vencimiento tardío. Por eso, aunque bajen los precios a pisos históricos, las inmobiliarias saben que no pueden más que conectar un deudor, que además no viva en la propiedad que ofrece, con un tenedor de plazo fijo. «El cheque cuota no sirve para la reventa de usados porque quien vende quiere efectivo», indicó el agente inmobiliario Armando Pepe.

Entre los rebusques de los perjudicados del sector, ahora aparecen quienes tienen la expectativa de aceptar plazos fijos para construir y terminar las obras a la par del cronograma de retiro de dinero del «corralito». También sigue vigente la esperanza que los 15 o 20 mil millones de dólares que se estiman encerrados en las cajas de seguridad se liberen aprovechando la baja en los precios de los inmuebles.

• Conversaciones

Tal como adelantó a este diario el presidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina, Héctor D'Odorico, «el sector está conversando con gente de Economía y el BCRA, una importante flexibilización del 'corralito' porque las inmobiliarias están totalmente paralizadas». El sector exige la posibilidad de realizar transferencias interbancarias para la compra de un inmueble utilizando un plazo fijo de banco «A» para cancelar una deuda en un banco «B»; también la habilitación de realizar transferencias bancarias no sólo para las compras y modificaciones para los nuevos contratos.

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