Acreedores vs. Lavagna: "No tiene sentido viajar a Bs.As."
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El plan incluye las proyecciones de superávit fiscal primario, crecimiento económico y tipo de cambio para los próximos 30 años y un detalle del menú de bonos que se colocará entre los acreedores. Sin embargo, en las próximas reuniones con los bonistas sólo se presentarán las proyecciones futuras de la economía, sin entrar en detalle respecto de los bonos que incluirá la oferta final.
«Ya está todo definido, no tenemos claro si realmente vale la pena movilizar a todo el mundo para que nos digan lo que ya resolvieron», explicó Humes. Tampoco fue favorable la reacción de acreedores locales, como la Asociación de Ahorristas Damnificados por la Pesificación y el Default (ADAPD), otro de los invitados a las reuniones.
Los acreedores esperaban mantener -de acuerdo con lo que habían consensuado con Economía-una serie de encuentros con el sindicato de bancos que está asesorando al gobierno, el cual se encargó de delinear la propuesta final con el equipo que maneja el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen. El objetivo era delinear qué tipo de bonos se ofrecerán a los distintos acreedores. Pero estas reuniones nunca se produjeron, al menos en un ámbito formal.
Las características finales de la propuesta serán presentadas entre hoy y mañana por el ministro de Economía, Roberto Lavagna, al presidente Néstor Kirchner. Quedan, eso sí, algunos puntos por definir, que dependerán de la opinión del primer mandatario.
Un aspecto central pasa por el superávit primario. La propuesta de los bancos es que a partir de 2005 se pase a un nivel de 3% del PBI para el nivel nacional, contra 2,4% comprometido ante el FMI este año. Sin embargo, la idea de Economía es presentarle a Kirchner una propuesta intermedia, que se ubicaría entre 2,7% y 2,8%. Este ahorro fiscal se sumaría a 0,6% que adicionalmente deberá obtenerse a nivel provincial, aunque este último dato no es significativo porque no define la capacidad de pago del gobierno.
Se descuenta que la quita continuará siendo sustancial, aunque no llegará a 92% del valor presente sino a 75% del mismo, lo que implicaría una quita nominal de entre 60% y 65%. En los cálculos de máxima que maneja el gobierno, la aceptación podría acercarse a 70%: entrarían la totalidad de los acreedores locales (AFJP e individuos) y la mitad de los extranjeros.




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