ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

14 de enero 2008 - 00:00

Aerolíneas: buscan en Trabajo terminar con el conflicto

ver más
Esta semana podría comenzar a resolverse el conflicto de larga data que mantiene Aerolíneas Argentinas con buena parte de sus gremios (son seis los que operan en su seno) y llevar finalmente la paz a sus pasajeros, que suelen ser las principales víctimas de movimientos de fuerza salvajes.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Es que el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, citaría a los principales referentes de los sindicatos que agrupan a pilotos, personal de a bordo, técnicos, personal de tierra y jerárquicos para pedirles que dejen de lado la conflictividad y se pongan al servicio de los pasajeros. De esa reunión participarían también los principales accionistas de Aerolíneas Argentinas y el secretario de Transporte, Ricardo Jaime.

No será éste el primer contacto que tenga el gobierno con el sector gremial aéreo en relación con el conflicto que causó demoras de hasta 48 horas en los vuelos internacionales de Aerolíneas (por fortuna, la pelea no se extendió a los de cabotaje): se supo que para destrabarlo fue crucial un llamado hecho desde un alto despacho oficial al gremio de los pilotos (APLA), que con una «quita de colaboración» provocaron las citadas demoras. El llamado surtió efecto y a partir de hoy podrían quedar normalizadas las frecuencias de la línea de bandera.

¿Qué provocó el conflicto? La decisión de los pilotos de no aceptar «voluntariamente» una programación de vuelos que los hacía volver a un régimen de descansos que ellos se negaban a aceptar. Hace dos semanas, la Fuerza Aérea decidió «volver al régimen anterior» de trabajo, que había sido modificado por una resolución oficial, y que otorgaba a los comandantes descansos muchas veces superiores a las propias horas de vuelo.

Esto es lo que los pilotos no querían aceptar; pero dado que la decisión de dejar sin efecto la interpretación previa del régimen de descansos llegó tarde, o sea cuando el esquema de asignación de vuelos ya había sido realizada con el régimen anterior, los pilotos optaron por no acceder de manera voluntaria a modificarlo, y se tomaron los descansos que les otorgaba la norma derogada.

Así las cosas, surgió un rumor -reflejado por numerosos medios- de que los trabajadores de la empresa de rampa Aerohandling habían sido los causantes de la medida de fuerza, reclamando un «plus por inflación» de $ 1.200. La especie fue negada de plano por fuentes de Aerolíneas, quienes la atribuyeron a «la intención de confundir a la opinión pública».

Cabe apuntar que los empleados de Aerohandling son afiliados a APA (Asociación de Personal Aeronáutico), comandada por Edgardo Llano, que fue quien desplazó de esa conducción a Ariel Basteiro, un hombre que perdió los favores del gobierno que lo habían llevado a ocupar un asiento en el directorio de Aerolíneas representando al Estado.

De todos modos, algo no funcionó entre el viernes y ayer en Aerolíneas, lo que provocó demoras que a su vez causaron la airada reacción de grupos de pasajeros que veían postergada su partida, en muchos casos (aducían ellos mismos) sin contar con el apoyo gastronómico, de alojamiento y hasta «afectivo» de la compañía aérea.

Así las cosas, algunos de ellos llegaron a la agresión física contra el personal de mostrador de la aérea, que decidió retirarse para no seguir padeciendo la ira de los clientes. Jorge Molina, «dos» de la aérea, mantuvo una reunión de casi dos horas con ese personal para convencerlos de que retomaran sus tareas, lo que finalmente consiguió. Sin embargo, cuando se dirigió al hall de Ezeiza -megáfono en mano- para comunicar la buena nueva a los pasajeros, los más exaltados lo agredieron y le impidieron hablar, lo que a su vez causó casi tres horas adicionales de demora.

Ayer pudo verse una fuerte presencia de la policía aeronáutica con la obvia intención de impedir la repetición de las escenas de violencia del viernes y el sábado, por lo que la jornada fue casi normal y los vuelos sufrieron demoras, pero fueron despachados. «Esperamos que hoy sigan ocurriendo dilaciones en algunas frecuencias, y que para mañana esté todo normal», dijo a este diario una alta fuente de la empresa.

De todos modos, las expectativas están centradas en la posible reunión en la cartera laboral, en la que -según se esperanzan en la empresa- se tocarán temas que van más allá de lo que tiene que ver con las relaciones laborales. Allí Tomada y Jaime, pero sobre todo Gerardo Díaz Ferrán y Gonzalo Pascual ( principales accionistas de Aerolíneas) intentarán convencer a los representantes de los trabajadores que no hay compañía sin pasajeros, y que la conflictividad permanente sólo logrará que la aérea siga perdiendo mercado. ¿Los escucharán?

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias