Fuentes cercanas a Aerolíneas Argentinas descartaron que se hubiera desactivado la gestión para incorporar al naviero Juan Carlos López Mena como «accionista nacional» a pedido del gobierno del matrimonio Kirchner.
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El informante aseguró que «se está trabajando en dos frentes: uno, el due dilligence que está llevando a cabo la consultora PriceWaterhouse-Coopers, que tiene la ventaja de ser auditor tanto de Aerolíneas como de Buquebús».
El otro «frente», sin embargo, es el que ofrece mayores dificultades: determinar cuánto vale Aerolíneas y en función de eso cuánto deberán pagar tanto el dueño de Buquebús como el Estado para quedarse entre ambos con algo así como 70% del grupo que conforman Aerolíneas y Austral.
A los escollos habituales que surgen cuando dos partes deben decidir el valor de un bien que una quiere vender y la otra aspira a adquirir, se suma por estos días el recurrente tema del precio del combustible, que «corre el arco» cada vez que pega un salto en los mercados internacionales.
«Si se cumple el pronóstico de algunos analistas de que el barril llegará a u$s 200, no habrá empresa en el planeta -no ya Aerolíneas Argentinas- que pueda seguir operando», dijo un experto vinculado al mercado.
Si finalmente logran ponerse de acuerdo en el precio, la negociación «en serio» entre las tres partes involucradas comenzaría en no menos de treinta días, lo que hace pensar que López Mena no se sentará en el sillón que hoy ocupa Enrique Meliá antes de que empiece el último trimestre del año.
Hasta que llegue ese día, Aerolíneas/Austral debe terminar de cerrar otra negociación no menor en lo que hace a su operatividad: la que viene llevando con el controvertido secretario de Transporte, Ricardo Jaime, por la aprobación del subsidio a las aeronaftas. Cuando Jaime (en caso de que lo haga) firme la resolución respectiva, las empresas que vuelan en el país pasarán a pagar un promedio de $ 1,95 el litro de JP1 (la aeronafta), lo que representará una sensible reducción de sus costos. Además, con los aumentos de las bandas tarifarias aprobadas por el gobierno, muchas rutas volverán a ser rentables y hasta atractivas no sólo para Aerolíneas/Austral, sino también para sus competidores.
Por eso Aerolíneas anunció ayer que volará seis veces por semana a la mendocina San Rafael a partir del 8 de julio (tres de ellas con escala en San Luis), otras seis a Catamarca y a partir de hoy Andes Líneas Aéreas operará seis frecuencias semanales desde Aeroparque a Jujuy con escala en Tucumán.
Lo llamativo del caso es que en Aerolíneas admiten que cerca de 50% de sus aviones están «parados» en tierra; la excusa es el mantenimiento, pero también la realidad es que faltan fondos para comprar los repuestos y además el precio del combustible hace que operar con modelos ya vetustos como algunos MD o los venerables Boeing 737-200 resulte antieconómico. Igual, la ausencia de la mitad de los aviones de la flota no se nota porque se está en plena temporada baja.
En sentido inverso, siguen las febriles negociaciones con APLA (el sindicato que agrupa a los pilotos) para que acepten volar los modernos Airbus 320, que siguen en tierra por la negativa de esos comandantes a tripularlos como derivación de su histórica pelea con sus colegas de Austral nucleados en UALA.
«Creemos que se llegará a buen puerto en la negociación y esas máquinas podrán comenzar a volar el 1 de julio», dijo la fuente. Se verá si los pilotos que capitanea Jorge Pérez Tamayo -que mantiene un fuerte enfrentamiento con el Grupo Marsans desde que se constituyeron en principales accionistas de Aerolíneas- cumplen esta vez con su promesa.
Es que ese cumplimiento dependería de la «devolución» de varios MD que son propiedad de Aerolíneas, pero que hoy vuelan para Austral; los pilotos de APLA los quieren de regreso, no tanto para incrementar la flota de Aerolíneas, sino para dejar sin aviones a sus «enemigos» de UALA. Cabe recordar que -tal como adelantó este diario- la mayoría de los pilotos de Aerolíneas provienen de la Fuerza Aérea, mientras los de Austral son ex «aviadores», o sea comandantes de la Marina.
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