22 de agosto 2005 - 00:00

Aerolíneas: entre huelga y la Bolsa

Aerolíneas Argentinas avanzaría con su plan de colocar 25% de su capital en la Bolsa, a pesar de que sus tres últimos balances siguen impugnados por el Ministerio de Economía. Fuentes de la empresa revelaron que están preparando la documentación necesaria para salir a ofrecer acciones de la principal aérea local en el mercado bursátil. «Estimamos que estaremos en condiciones de presentar la documentación necesaria antes de que termine setiembre, y nuestra esperanza es que nos la aprueben antes de fin de año», agregó el informante.

Como se recordará, los representantes del Estado en la línea de bandera impugnaron los estados contables de los últimos tres ejercicios, lo que teóricamente impediría (o al menos dificultaría) los planes de Aerolíneas para salir a la Bolsa. «No creemos que sea tan así; el Estado tiene sólo 1,3% del capital de Aerolíneas, y los representantes del PPP otro 0,65%; el resto está en manos de Interinvest (el grupo conformado por Air Comet y Marsans); está claro que esa mayoría pesará en el ánimo de los inversores al momento de decidir si compran o no.»

• Autorización

Sin embargo, el trámite no le resultará tan sencillo a la empresa que preside el español Antonio Mata: sucede que el organismo que debe aprobar la salida a la Bolsa de Aerolíneas es la Comisión Nacional de Valores (CNV), que también depende de la cartera económica. De todos modos, las propias normas de la CNV harían posible la presentación de Aerolíneas, y hasta justificarían la aprobación de su salida a la Bolsa: el artículo 22 de esas normas prevé que «la Comisión podrá autorizar una solicitud subordinándola al cumplimiento de ciertas condiciones o a la acreditación de haber subsanado las observaciones efectuadas a la documentación presentada».

En otras palabras: la CNV podría darle luz verde al pedido de AA aun cuando no se hubieran resuelto las impugnaciones del accionista minoritario o, todo lo contrario, suspenderla hasta que la empresa cumpla con requisitos que le fijaría el órgano de control del mercado bursátil (podría ser, por qué no, contar con balances no impugnados por ningún accionista). Como se ve, un panorama no del todo claro. En la empresa, mientras preparan su presentación ante la CNV, aseguran que esperan recaudar unos u$s 200 millones por el 25% que intentarán vender a través de la oferta pública.

En tanto, hoy es el último día que se dieron los gremios de pilotos y técnicos (APLA y APTA respectivamente) para volver a adoptar medidas de fuerza en procura de subas salariales, reincorporación de despedidos y otras reivindicaciones que la empresa calificó de «políticas».

Como se recordará, el Ministerio de Trabajo podría conminarlos a prestar
al menos la mitad de los servicios de cabotaje y 75% de los internacionales por tratarse de un servicio público, pero no parece que el ministerio que capitanea Carlos Tomada tenga la voluntad política necesaria para hacer cumplir la obligación de prestar los denominados « servicios mínimos».

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