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"El reclamo no es sólo para recuperar los ahorros perdidos, sino también para exigir que se reconozca que hubo un daño moral" de parte del banco francés, dijo hoy a la AFP María Catalina Mariani, una ahorrista de Rosario (centro-este de Argentina) llegada a París para el juicio.
"La clave acá son las políticas de algunos bancos en Argentina. La globalización es buena para hacernos colocar nuestro dinero cuando todo está bien. Pero luego no pueden retirarse diciendo 'sálvese quien pueda' sin respetar ni a sus clientes ni las leyes argentinas ni francesas", señaló.
Un grupo de 37 ahorristas del Banco Bisel presentó hace un año una denuncia ante la justicia francesa contra el Crédit Agricole, reclamando el pago de ahorros en dólares que no pudieron recuperar tras la pesificación de inicios de 2002 y un resarcimiento en concepto de daños morales y perjuicios.
"Se nos engañó afirmando que el Bisel era una filial directa del Crédit Agricole y que entonces no sufriría los efectos de la crisis" de fines de 2001, señaló Mariani, al justificar la exigencia del pago de un resarcimiento.
Tras la crisis, en mayo de 2002, el Crédit Agricole decidió interrumpir la actividad de su filial argentina Banco Bisel.