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16 de julio 2008 - 00:00

Alarma en España por inmobiliaria

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Madrid (EFE, AFP, Reuters) - La caída de Martinsa-Fadesa, una de las grandes inmobiliarias de España, que ayer presentó el llamado a concurso voluntario de acreedores (conocido como suspensión de pagos) puso en evidencia la grave crisis que vive el sector de la construcción español.

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Por la caída de esta inmobiliaria tres entidades bancarias españolas anunciaron ayer que hicieron una provisión de un total de 542 millones de euros. Así, Banco Popular, Caja Madrid y La Caixa separaron fondos debido a que Martinsa-Fadesa les debe alrededor 2.100 millones de euros. Martinsa-Fadesa, agobiada por una deuda de más de 5.000 millones de euros, justificó su decisión por la falta de liquidez derivada de la crisis que atraviesa el sector, convirtiéndose así en la primera inmobiliaria española que cotiza en Bolsa que solicita el concurso voluntario de acreedores.

La suspensión de pagos va acompañada de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que, según explicaron fuentes sindicales, afectará a 234 empleados de la promotora en toda España.

Por su parte, el ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, llamó a la calma y afirmó que «habrá que esperar» para ver cómo evoluciona la solicitud de concurso voluntario de acreedores presentada por la compañía.

  • Promesas

  • La vicepresidente del gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, también se refirió ayer a este caso y lo hizo para asegurar que el Ejecutivo trabajará para atender a los empleados afectados por los Expedientes de Regulación de Empleo.

    Se están estudiando «las vías para tratar de mitigar la situación», según la vicepresidente, quien garantizó que los trabajadores no serán víctimas de las «serias dificultades» por las que atraviesa la economía española.

    Sin embargo, la secretaria general del Ministerio de Vivienda, Anunciación Romero, explicó que «no se puede refinanciar la deuda de una empresa privada con dinero público», lo que se tradujo como que el gobierno español no va a realizar aportes de fondos para solventar la crisis de las empresas inmobiliarias.

    Martinsa se hizo popular cuando en marzo de 2007 compró la inmobiliaria gallega Fadesa a 35,70 euros por acción, una operación que le permitió cotizar en Bolsa y ganar peso internacional gracias a la presencia de Fadesa en Portugal, Marruecos, Rumania, Hungría, Polonia, Francia y México.

    Su caída fue interpretada por todos como una señal más de las dificultades que desde hace meses atraviesa del sector de la construcción, uno de los motores de la economía española.

    Prueba de ello es que el precio de la vivienda libre bajó en el segundo trimestre de este año 0,1% comparado con el trimestre anterior, hasta 2.095,7 euros por metro cuadrado, lo que supone la primera caída en los últimos diez años.

    El presidente de la Asociación de Promotores y Constructores de España (APCE), Guillermo Chicote, dijo que pedirá una reunión al gobierno y a las entidades financieras para buscar soluciones conjuntas ante la crisis inmobiliaria.

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