Alexis Tsipras y Angela Merkel mantuvieron un diálogo telefónico por cerca de 50 minutos.
Grecia hizo este jueves una propuesta financiera a sus socios europeos, con concesiones, pero reiterando su oposición a la austeridad, la cual fue rechazada por el ministro de Finanzas de Alemania, antes de ser considerada un "punto de partida" por el vicencanciller germano.
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El gobierno griego propuso, en una carta al Eurogrupo, una extensión por seis meses del "acuerdo de préstamo" europeo, período en el que se compromete a un equilibrio presupuestario, pero confirmó su rechazo a las medidas de austeridad, según una fuente gubernamental en Atenas.
El ejecutivo de Alexis Tsipras, "en línea con sus promesas, no ha pedido la extensión del memorando", programa de ayuda en vigor desde 2010 a cambio de duras medidas de austeridad, sino una ampliación del "acuerdo de préstamo" europeo vía un "acuerdo-puente de seis meses durante los cuales se compromete a un equilibrio presupuestario", indicó esa fuente.
El gobierno griego de izquierda radical, se comprometió en una carta a aceptar la supervisión de los acreedores (UE, BCE y FMI) y a "financiar plenamente cualquier nueva medida, pero absteniéndose de cualquier acción unilateral que afectaría a los objetivos presupuestarios, la recuperación económica y la estabilidad financiera".
La propuesta griega fue mal recibida en un comienzo por Alemania, primera economía de la zona euro. El ministerio alemán de Finanzas consideró en un comunicado que "no es una propuesta de solución sustancial" y "no responde a los criterios" de la zona euro.
Sin embargo, durante la tarde Tsipras sostuvo una reunión telefónica de unos 50 minutos con la canciller Ángela Merkel, que se desarrolló con un tono adecuado "para encontrar una solución útil para Atenas y Europa", dijo una fuente del gobierno griego.
Pese a que una fuente del gobierno griego había reaccionado tras las declaraciones iniciales de Alemania dando a entender que algunos países en la zona euro no quieren una "solución" a la negociaciones, los funcionarios buscaron un tono conciliador.
El gobierno griego se abstuvo de reaccionar a la declaración emitida por un funcionario alemán del comité técnico europeo que evalúa la propuesta, que dijo que el plan presentado era "un caballo de Troya",
Por su parte, el vicecanciller del Gobierno alemán y ministro de Economía, Sigmar Gabriel, afirmó que la petición del gobierno griego de extender la ayuda que recibe de sus socios europeos "no es suficiente", aunque "puede ser tomada como un punto de partida" para las negociaciones.
Gabriel reconoció que la postura de Atenas "es un paso gigante para que el gobierno griego acepte que sin un plan no va a haber ayuda", y agregó: "todos debemos dejar de lanzar ultimátums".
Estas declaraciones se producen en vísperas de la importante cita de los ministros de Finanzas de la zona euro (Eurogrupo) programada para el viernes a las 14H00 GMT, para tomar una decisión sobre la demanda de Grecia.
Alemania insiste en el cumplimiento del plan de ayuda a Grecia en curso y del último paquete de reformas y medidas de austeridad que incluye.
Sin embargo, tras el debate semántico sobre la extensión del "préstamo" o del "plan o programa", se esconde una verdadera divergencia de fondo: Grecia quiere una prolongación de su financiación, con algunas condiciones, pero sus socios europeos -en especial Alemania- insisten en basarse en el programa actual, con sus contrapartidas de austeridad.
Atenas no quiere aplicar la última serie de medidas de austeridad del "memorando" que termina a fines de febrero, entre ellas una subida del IVA o una flexibilización del derecho laboral.
Pero la presión es sumamente fuerte por parte de Alemania, guardiana de la ortodoxia. "La solidaridad no va en sentido único", advirtió la canciller Angela Merkel, el miércoles por la noche en una reunión electoral.
Para Berlín una extensión de la ayuda es "indisociable" de la realización de reformas previstas en el acuerdo firmado con Grecia en 2010 y renovado en 2012, según insistió esta semana un portavoz del gobierno alemán.
El comisario europeo de Asuntos europeos, Pierre Moscovici, que ejerce de "mediador" se declaró convencido de que hay "margen de maniobra", "Es muy importante que hagamos los esfuerzos necesarios para evitar una ruptura que sería absurda y dañina para todos" en la zona euro, alegó.
En efecto, una ausencia de acuerdo a fines de este mes --cuando finaliza el programa-- podría precipitar a Grecia fuera de la zona euro, según los expertos.
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