Washington (enviado especial) - Quienes estuvieron con Bill Clinton y con Néstor Kirchner no eran los únicos argentinos que paseaban por la costa este de los Estados Unidos estos días. Un grupo de empresarios, que viajó acompañado por el propio embajador Lino Gutiérrez, negoció hasta el viernes pasado en Washington la participación de entidades del sector en la cumbre de presidentes de Mar del Plata en noviembre próximo.
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Con centro en la OEA, el titular de la UIA, Héctor Méndez; el presidente del Consejo Interamericano de Comercio y Producción (CICYP), Julio Werthein; Ernesto Gutiérrez y Teresa González Fernández (de Aeropuertos 2000) y Carlos de la Vega (Cámara Argentina de Comercio) se enteraron del interés del gobierno de Washington de que el nivel de la reunión de empresarios sea el máximo posible.
Ese grupo, junto con otros empresarios criollos como el banquero Jorge Brito, integra un foro que recibirá el 3 de noviembre a unos 500 dirigentes empresarios de toda América para participar en un seminario que propondrá soluciones a problemas que los gobiernos no terminan de resolver ( desempleo, pobreza, contaminación, corrupción).
• Almuerzo
El grupo almorzó con los embajadores de varios países ante la ONU, el principal de ellos John Maisto, delegado de George W. Bush en la OEA y coordinador en Washington en la cumbre, y escucharon de su boca que la orden de Condoleezza Rice es apoyar la realización de ese seminario empresarial previo a la cumbre de presidentes. También estaba el subsecretario general de la OEA, Albert R. Ramdin, un hombre de Surinam que es quien maneja hoy la OEA ya que el chileno José María Insulza recién en estos días está asumiendo realmente su cargo.
Aunque se trata de una iniciativa del sector privado, hubo dos funcionarios que vigilaron todas las reuniones con el argumento de que el gobierno Kirchner quiere también dar apoyo a la cumbre empresaria. Uno era el subsecretario de Comercio Internacional, Luis Krekler, que viene de ser cónsul en Los Angeles durante varios años y es uno de los mejores conocedores en la diplomacia argentina de la bisagra de intereses entre EE.UU. y América latina. El otro era Enrique Aquino, asesor de Enrique Albistur en la Secretaría de Medios, quien, además, estaba en el armado de la participación de Cristina de Kirchner en el seminario de medios de la Universidad George Washington.
También miraban el representante ante el BID, Eugenio Díaz Bonilla, y el representante ante la OEA, el duhaldista Rodolfo Gil. Tanta charla redundó en más viajes: el grupo hará a mediados de octubre una reunión final en Washington para darle el último hilván a la agenda de la cumbre de empresarios de Mar del Plata.
También, en agenda paralela, Méndez de la UIA visitó despachos notables. Estuvo con el subsecretario de Comercio para el Hemisferio Occidental de los EE.UU., Walter Bastian, que tiene el mandato de apoyar esta cumbre empresaria. Méndez también estuvo con Frank Vargo, vicepresidente para Asuntos Económicos Internacionales de la poderosa National Manufacturers Association.
Al salir de esa reunión, Méndez relató algunos diálogos con Vargo que señalan diferencias no sólo de ideas sino de métodos de discusión. El vicepresidente de la NAM llevó la charla directamente al tema de los aranceles: «Tenemos que pelear para una economía internacional con arancel cero para las exportaciones». Méndez: «Para eso creo que no van a contar conmigo.» Méndez argumentó que eso era utópico con países que protegen o que usan mano de obra de niños o con salarios de explotación subhumana. Vargo: «Esos problemas hay que arreglarlos de otra manera, no levantando los aranceles y alzando barreras al comercio». Quedaron de volver a discutirlo en Mar del Plata. El jueves estuvieron además en la inauguración de la muestra sobre el mundo guaraní «En las puertas del paraíso: el arte de los guaraníes del Paraguay». La muestra la presidió, en uno de los últimos actos a cargo del BID, el uruguayo Enrique Iglesias en cuyo homenaje se hizo esta exhibición montada en la sala de arte del BID y que reúne 65 objetos, incluyendo estatuarias -sagrada y secular-, fotografías, video y arte contemporáneo, seleccionados de las colecciones de los museos más importantes de Paraguay y de varias colecciones privadas.
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