12 de febrero 2002 - 00:00

Alivio: dólar cerró a $ 2,10 sin la intervención del Banco Central

Lección de libertad y sensatez de los mercados a un gobierno que no cree en ellos y pretende digitar todo desde un despacho. Aun cuando hay fondos limitados para comprar por el "corralito", si no fuera por el miedo al populismo duhaldista-alfonsinista el dólar no debería superar los $ 2 y podría estar por debajo. Prácticamente ayer no compraron los importadores grandes sumas para no forzar un exceso de paridad. Si compran a un dólar muy alto, internamente tendrían que vender a precios que serían prohibitivos. Pero tampoco vendieron mucho exportadores que, a su vez, esperaban una paridad más alta y mayor ganancia. Actuó con tanta libertad el mercado que el Central no intervino. La demanda en casas de cambio fue elevada pero ese mercado es chico y no es el que decide la cotización. Sí compras grandes. De cualquier manera habrá que esperar más jornadas de cambio libre para determinar la paridad real, la que la gente quiere, no la que el gobierno desee imponerle. Eso es la libre empresa, hoy demasiado afectada por el estatismo que frena la economía. No evolucionó el país pero hay mejor clima. Si el gobierno persiste en digitar todo y tratar de engañar al Fondo Monetario con un presupuesto sin reducción de gasto o sacrificando a quienes facilitaron legítimamente y de buena fe créditos, se cae todo. Sigue desconfiándose de que el Dr. Duhalde se vuelva racional en los temas económicos y se despegue de la influencia de quienes lo inducen a mantener estatizada la actividad del país.

Alivio: dólar cerró a $ 2,10 sin la intervención del Banco Central
El tipo de cambio único registró tuvo un auspicioso debut, al cerrar a $ 2,10. El dólar se fue descomprimiendo a medida que transcurría la jornada, ya que arrancó a valores superiores a $ 2,30.

De esta forma, la divisa se mantuvo inalterada respecto del último cierre oficial del mercado (cinco jornadas atrás) y registró una baja de 8,7% frente a los valores de $ 2,30 que negociaban el viernes pasado los «arbolitos» de la City porteña.

La expectativa por la reanudación de las operaciones llevó a que desde las primeras horas del día gran cantidad de ahorristas se agolpara en las puertas de las casas de cambio del microcentro. Algunos formaron colas desde las 6 de la mañana, mientras que otros vendían los números de las filas a quienes iban llegando.

La divisa comenzó la jornada en torno de los $ 2,40, pero con el correr de los minutos quedó claro que no existía demanda para mantener ese precio y comenzó un paulatino descenso que se mantuvo hasta el cierre de las operaciones.

• Freno

Las ventas de dólares por parte de pequeños ahorristas que necesitaban el dinero para hacer frente a sus gastos corrientes y las liquidaciones que comenzaron a realizar ayer algunos exportadores lograron frenar e incluso revertir la escalada inicial que mostró el billete verde.

Aunque la mayoría de las compras de dólares fue realizada por pequeños ahorristas y por montos inferiores a los u$s 500, también se verificó una gran cantidad de público que se abstuvo de adquirir divisas a la espera de una intervención del Banco Central que nunca llegó. En este sentido, se fortalece la hipótesis de que la entidad que preside Mario Blejer optó por la estrategia de dejar pasar unos días. Luego, si la divisa se dispara, intervenir con fuerza para lanzar una clara señal a los especuladores que tomaron posiciones en dólares esperando otra suba del billete verde.

Lo cierto es que la jornada cerró con una imagen que contrastó con la del inicio del día: escaso público en el microcentro (que terminó por disiparse tras una intensa lluvia a pocos minutos de la finalización de las operaciones), pizarras estables en la cotización del dólar y rostros mucho más distendidos que horas atrás.

La que sigue amplia es la brecha entre la punta compradora y vendedora, ya que el dólar se pagaba a $ 1,85 y se vendía a $ 2,10.

Además, pese a la unificación del tipo de cambio, el mercado está claramente segmentado en cuatro tipos de dólar. El de las casas de cambio, el de las empresas, el que surge del «corralito» (con cheque) y el paralelo. Precisamente esta segmentación influyó para que ayer no se disparara el dólar, ya que gran cantidad de ahorristas se abstuvo de comprar divisas al no disponer de efectivo (y sí de cheque), y otros se vieron desalentados al tener que presentar documento de identidad, por lo que debieron abastecerse en el mercado informal. Pero la clave estuvo en el dólar de empresas o mayorista, que se mantuvo durante casi todo el día oscilando entre $ 2,15 y $ 2. Finalizó a este último valor por las liquidaciones de algunos exportadores y las holgadas posiciones de cierto bancos, lo que arrastró consigo la cotización del dólar en las casas de cambio.

En tanto, los cambistas coincidieron en afirmar que el debut del dólar fue mejor que lo esperado. En este sentido, destacaron que la divisa estadounidense se mantuvo relativamente firme sin necesidad de intervención alguna por parte del Central.

Alfredo Piano, presidente de Banco Piano, señaló que en su entidad recibieron «más vendedores de dólares que compradores». Tras ello, admitió que «no compraría dólares por un precio demasiado superior a los $ 2», dejando en claro que la percepción que predomina entre los operadores es que la divisa estadounidense no debería seguir subiendo, por lo menos en el corto plazo.

En el mismo sentido, Daniel Pultrone de Puente Hnos., calificó la jornada como «buena» y resaltó que se verificó «una gran cantidad de ahorristas y algunos bancos» vendiendo dólares.

• Exito

Sin embargo, aún es prematuro para sacar conclusiones firmes sobre la tendencia del mercado, y habrá que aguardar unos días para tener una imagen más clara del mapa cambiario. Nadie duda de que el gobierno pasó con éxito la primera prueba en materia cambiaria.

Sobre todo, si se tiene en cuenta que aún no jugó dos cartas de peso, como las operaciones que los exportadores podrían comenzar a liquidar masivamente en los próximos días (el compromiso con los exportadores agrícolas es de u$s 1.000 millones en los próximos dos meses) y la intervención del Banco Central que, con reservas por u$s 14.000, cuenta con alto poder para detener una eventual disparada del dólar. Pero, de todas formas, la recomendación es de cautela, ya que se avencinan días clave con las negociaciones que hoy inicia el ministro de Economía, Remes Lenicov, ante el FMI y que no tienen buen pronóstico.

Ayer, la demanda de billetes verdes se concentró en las casas de cambio, ya que los principales bancos de Capital y del Gran Buenos Aires acordaron no vender divisas al público. Además, quienes compraron o vendieron dólares debieron presentar CUIT, CUIL o DNI, según dispuso el Banco Central. Las operaciones se realizaron siempre en efectivo y no hubo límite alguno para la adquisición de divisas.

En Uruguay, se registró una escasa operatoria de pesos argentinos, en medio de la incertidumbre de los operadores que mantuvieron su mirada puesta en lo que ocurría en Buenos Aires. En ello también influyó, según explicaron los operadores a la agencia «AFP», el feriado en ese país por el Carnaval.

«La cotización no varió demasiado con relación a días anteriores por la resistencia que el mercado uruguayo muestra desde diciembre a operar con pesos argentinos», reconoció un cambista de una de las principales entidades de Montevideo.

La moneda argentina cerró entre 4 y 6 pesos uruguayos para la compra y 10 pesos uruguayos para venta. Ello implica que el dólar (que está a 15 pesos uruguayos) se negoció a valores en torno a los $ 2,60 argentinos.

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