El consumo en supermercados y autoservicios independientes, canales clave del comercio minorista en Argentina, registró en noviembre un aumento intermensual del 1,5%, marcando el primer repunte en lo que va del año.
Según el informe de una consultora, el consumo en supermercados y autoservicios mostró señales de recuperación el mes pasado.
Para 2025, la clave estará en mantener esta tendencia y acompañarla con políticas que refuercen el poder adquisitivo de las familias y fomenten una recuperación sostenida.
El consumo en supermercados y autoservicios independientes, canales clave del comercio minorista en Argentina, registró en noviembre un aumento intermensual del 1,5%, marcando el primer repunte en lo que va del año.
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Este dato, destacado por la consultora Scentia, representa un alivio para un sector golpeado por la inflación y las restricciones económicas, aunque aún enfrenta desafíos significativos en términos interanuales.
El repunte intermensual en noviembre es relevante por varias razones. En primer lugar, contrasta con la tendencia descendente observada desde abril, cuando los niveles de consumo tocaron fondo. Aunque los meses siguientes mostraron una desaceleración en las tasas de caída interanual, no se habían registrado aumentos respecto al mes anterior.
Además, noviembre tiene un día menos que octubre, lo que hace que el incremento del 1,5% en términos desestacionalizados sea aún más destacable. Este dato sugiere que, pese a las dificultades, las familias argentinas ajustaron sus patrones de consumo, priorizando la compra de bienes esenciales en un contexto de recuperación parcial del poder adquisitivo.
La desaceleración en el ritmo de aumento de precios fue un factor clave. Según el informe, los precios en los canales de autoservicio alcanzaron un pico en marzo, con un alza interanual del 345,5%, pero desde entonces se moderaron, cerrando noviembre con un crecimiento del 312,5%. Esto permitió que los consumidores pudieran adquirir más productos con el mismo ingreso nominal.
El inicio del fin de año también influye, ya que noviembre y diciembre suelen ser meses de mayor actividad comercial debido a las festividades. Sin embargo, a diferencia de 2023, este repunte no estuvo impulsado por políticas de estímulo específicas, como los planes electorales conocidos como “platita”, lo que da mayor solidez a la tendencia de recuperación.
El análisis de Scentia revela disparidades geográficas y entre tipos de comercios.
Los datos también revelan diferencias significativas entre las categorías de consumo:
El informe destaca que la base de comparación interanual será más baja en diciembre, debido a la desaceleración del consumo en el mismo mes de 2023. Esto podría consolidar la tendencia de recuperación en las cifras interanuales. Además, si la inflación continúa moderándose, como sugieren las proyecciones económicas, el consumo podría registrar variaciones positivas en los primeros meses de 2025.
Sin embargo, el sector enfrenta desafíos estructurales, como la alta carga inflacionaria acumulada, la pérdida de poder adquisitivo y la necesidad de adaptarse a los cambios en las preferencias de los consumidores.
El repunte en el consumo de noviembre marca un punto de inflexión en un año particularmente complicado para el comercio minorista en Argentina. Aunque las cifras aún están lejos de ser optimistas en términos anuales, el aumento intermensual sugiere que el sector comienza a encontrar cierta estabilidad. Para 2025, la clave estará en mantener esta tendencia y acompañarla con políticas que refuercen el poder adquisitivo de las familias y fomenten una recuperación sostenida.