28 de julio 2026 - 16:49

La "humanización" de mascotas impulsa el negocio global de la salud animal y mueve u$s73.000 millones al año

La tendencia está modificando los hábitos de consumo. En Argentina, esto se traduce en nuevas coberturas médicas y productos veterinarios que buscan replicar prestaciones y estándares de la medicina humana.

Las mascotas ahora también comparten el espacio laboral con mayor frecuencia.

Las mascotas ahora también comparten el espacio laboral con mayor frecuencia.

Lo que durante años fue considerado un cambio en las costumbres familiares se está convirtiendo en una de las grandes tendencias de consumo a escala global: la humanización de las mascotas.

Este fenómeno, entendido como la incorporación de perros y gatos al núcleo afectivo y económico de las familias, está impulsando una transformación que alcanza a la alimentación, los servicios, la tecnología y, especialmente, la salud animal.

Según un relevamiento de la firma de finanzas Cohen sobre este mercado, la tendencia viene impulsada por una transformación demográfica. Detalla que la tasa de fertilidad mundial pasó de alrededor de cinco hijos por mujer en 1960 a menos de 2,3 en la actualidad, mientras que numerosos países ya se encuentran por debajo de la tasa de reemplazo generacional de 2,1 hijos.

En ese contexto, destaca que las mascotas adquieren un papel cada vez más relevante en hogares que cambiaron su composición, tanto por la postergación o decisión de no tener hijos como por el crecimiento de los hogares unipersonales y el envejecimiento poblacional.

El cambio demográfico está generando una transformación en las decisiones de compra. Según el análisis publicado por Cohen, la denominada "humanización de las mascotas" está impulsando tres grandes vectores de consumo: la premiumización de la alimentación, la medicalización del cuidado y la expansión de canales digitales y servicios vinculados con el bienestar animal.

La persona que considera a su perro o gato como un integrante más de la familia tiende a buscar alimentos de mayor calidad, servicios veterinarios especializados y tratamientos que hasta hace pocos años parecían propios exclusivamente de la medicina humana.

La consecuencia es la aparición de una auténtica “pet economy”, cada vez más sofisticada y diversificada, según explica un análisis de mercado publicado por la consultora global Precedence Research.

Indica que la cadena de valor ya no se limita a alimento balanceado, vacunas y consultas veterinarias. Incluye diagnósticos por imágenes, cirugías, tratamientos oncológicos, medicación crónica, telemedicina, seguros y planes de salud, comercio electrónico, dispositivos de monitoreo y tecnologías de inteligencia artificial aplicadas al diagnóstico y seguimiento de enfermedades.

Un mercado que crece al 9% anual

El estudio de Precedence Research, actualizado este mes, estima que el mercado mundial de salud animal alcanzó los u$s73.100 millones en 2025 y proyecta que llegará a u$s79.730 millones en 2026.

Para 2035 alcanzaría aproximadamente u$s172.080 millones, con una tasa de crecimiento anual compuesto del 8,94% durante el período.

El mercado incluye medicamentos, vacunas, aditivos para alimentos, equipamiento, productos de diagnóstico y servicios veterinarios, tanto para animales de producción como para animales de compañía.

Sin embargo, el segmento de mascotas de compañía aparece entre los que presentan mejores perspectivas de crecimiento hacia 2035.

El informe identifica además a los productos farmacéuticos como la principal categoría por facturación, con una participación del 44% en 2025, mientras que los diagnósticos veterinarios aparecen como uno de los segmentos de expansión más rápida.

El impacto de la tecnología

La tecnología es otro de los componentes que está modificando el negocio. El uso de inteligencia artificial, análisis de imágenes, sistemas de monitoreo remoto y herramientas de gestión clínica está comenzando a trasladar a la medicina veterinaria tecnologías que ya transformaron la atención médica de las personas.

El análisis de Precedence Research menciona aplicaciones de IA para interpretar radiografías, tomografías y resonancias, detectar alteraciones de comportamiento y anticipar problemas de salud. También identifica el crecimiento de dispositivos wearables, telemedicina y sistemas de seguimiento remoto.

La tendencia no está concentrada exclusivamente en los mercados desarrollados. Estados Unidos, Japón, Corea del Sur, Alemania y los países nórdicos se encuentran entre los países con mayor gasto per cápita en mascotas, pero el proceso también avanza en economías emergentes.

El informe de Cohen ubica a Brasil, México, China y Argentina dentro de los mercados donde la tenencia de mascotas viene creciendo y donde la actividad veterinaria se profesionaliza con rapidez.

América Latina, de hecho, aparece como una región con perspectivas favorables. Precedence Research señala que la humanización de las mascotas está incrementando el gasto en bienestar, diagnósticos y cirugías, al tiempo que el desarrollo de planes de seguro y servicios veterinarios organizados facilita el acceso a tratamientos más sofisticados. La expansión de clínicas y hospitales veterinarios también forma parte de este proceso.

Argentina: de la veterinaria a la “prepaga” para mascotas

En Argentina, la transformación ya está dando lugar a nuevos modelos de negocios. El país tiene una de las tasas más elevadas de convivencia con animales de compañía y, según datos citados por Companion a partir de datos de Mordor Intelligence, existen alrededor de 30 millones de mascotas, de las cuales aproximadamente 20 millones son perros y 10 millones gatos.

La empresa sostiene además que más del 80% de los hogares convive con animales y que el promedio alcanza 1,5 mascotas por hogar.

En ese contexto, uno de los cambios más significativos es el traslado del concepto de cobertura médica desde la medicina humana hacia los animales. En mayo, Grupo Omint presentó Omint Mascotas, una nueva unidad orientada a perros y gatos que la compañía define como la primera propuesta de una prepaga argentina que incorpora a las mascotas dentro del concepto de cuidado integral de la familia.

La lógica del producto reproduce, en buena medida, la evolución que atravesó la medicina humana: pasar de atender exclusivamente la enfermedad a incorporar la prevención, el seguimiento y la cobertura de las distintas etapas de la vida.

"Es un paso natural para una compañía que siempre ha puesto a las familias en el centro, reconociendo que hoy, esa familia incluye también a sus miembros de cuatro patas", explicó Felipe Villa Larroudet, líder de negocio de Grupo Omint.

El mismo movimiento aparece desde una empresa nueva, nacida específicamente en el universo pet. Se trata de Companion, que se presenta como el primer plan de salud para mascotas de Argentina, y lanzó un sistema de suscripción que busca transformar los gastos veterinarios imprevistos en un costo mensual previsible.

El modelo permite acceder a reintegros por consultas, prácticas, medicamentos y servicios veterinarios, además de incorporar un servicio ilimitado de veterinario online 24 horas, los siete días de la semana, mediante videoconferencia.

A diferencia de las propuestas tradicionales de cobertura médica, los usuarios pueden atender a sus animales con su veterinario habitual o con cualquier profesional del país, sin una cartilla cerrada.

La experiencia también está diseñada alrededor de la lógica digital: la contratación se realiza online y los pedidos de reintegro se gestionan mediante WhatsApp.

"Companion nace desde la experiencia de quienes entendemos que las mascotas son parte de la familia y que su cuidado requiere soluciones acordes a ese lugar", señaló Diego Gentile, CEO y fundador de la compañía.

Cuando la medicina animal copia a la humana

La tercera expresión de esta tendencia aparece directamente en el terreno farmacéutico. El laboratorio argentino König presentó recientemente un medicamento promocionado como el "ibuprofeno de las mascotas", ya que está destinado al tratamiento del dolor inflamatorio en perros y gatos.

El desarrollo apunta a una necesidad de una población animal que vive más tiempo y recibe tratamientos más complejos. Según la compañía, la osteoartritis, los dolores postquirúrgicos y los procesos de recuperación son algunos de los escenarios en los que se utilizan analgésicos y antiinflamatorios veterinarios.

"Este producto llegó para cambiar el manejo del dolor de las mascotas y permite que los tutores puedan tener tratamientos diferentes y mejores para calmar el dolor", sostuvo Javier Alberto Brynkier, médico veterinario y especialista en algiología.

La innovación farmacéutica representa la otra cara de la misma tendencia que está detrás de las nuevas coberturas médicas. A medida que los propietarios consideran a los animales como integrantes de la familia, aumenta también la disposición a pagar por tratamientos más eficaces, seguros y especializados.

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