El Banco Mundial aprobó hoy un préstamo por 350 millones de dólares estadounidenses para financiar el Programa de Transición del Jefes de Hogar, con el objetivo de incorporar a los beneficiarios al mercado laboral formal.
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"El programa tuvo mucho éxito en ayudar a los pobres y hay un reconocimiento de que en los últimos años hay avances importantes en mejorar los controles", explicó el director del Banco Mundial para Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay, Axel van Trotsenburg.
La aprobación de este préstamo de 350 millones de dólares, pagadero en 13,5 años con un período de gracia de 4,5 años; se da en momentos en que el staff del Banco se encuentra en la etapa final de la elaboración de la estrategia hacia la Argentina.
Esa estrategia será presentada ante el Directorio del organismo en cerca de dos meses y conntempla un importante programa de inversión en infraestructura y asistencia social.
El economista destacó los efectos positivos que la reactivación económica tuvieron sobre los indicadores sociales, y ponderó la significativa caída en los índices de pobreza e indigencia, pero consideró que a partir de ahora el mayor desafío que enfrenta el Gobierno es profundizar ese camino.
"Para el Banco Mundial fue muy positivo constatar que la recuperación muy fuerte de la economía ayudó mucho a recuperar el año pasado el PBI a los niveles del '98", explicó.
Sin embargo, el responsable del BM para la región resaltó que "lo que nos parece como dato más importante es que la pobreza se redujo desde el 57 por ciento en el peor momento de la crisis y con los últimos datos estamos en el 33 por ciento. Creo que esa es la mejor noticia para la Argentina", resaltó el responsable del BM para la región.
Para Van Trotsenburg, "el gran desafío es ver una Argentina que le dé posibilidad a todos los ciudadanos de trabajar y limitar más la pobreza".
El préstamo que el Directorio del Banco Mundial aprobó hoy estará destinado a financiar parte de la implementación, por parte del Gobierno, de una estrategia de transición que se enfoca en mejorar las perspectivas de empleo y de obtención de trabajo para quienes están participando del Programa Jefas y Jefes de Hogar.
Además, apunta a "apoyar los esfuerzos para fortalecer la administración y el manejo del programa".
De hecho, la aprobación de este desembolso se demoró producto de una investigación respecto de la transparencia en el otorgamiento de los planes, pero el propio Banco Mundial elogió hoy las mejoras en los mecanismos de control y gestión del programa.
"Desde 2003, la administración del programa ha mejorado significativamente para fortalecer la transparencia en la asignación de recursos, la gestión del programa y asegurar su eficacia", señaló el organismo multilateral en el documento en el que anunció la aprobación del préstamo.
Allí destacó que se establecieron "mejores mecanismos de control para asegurar que se cumplan los criterios de elegibilidad de quienes participan en el programa y para dar de baja a quienes no los cumplen".
Además resaltó que "en febrero, el Gobierno completó las acciones de seguimiento sobre una revisión de legajos de beneficiarios que fueron inscriptos durante el período pre-eleccionario de 2003".
"En este tipo de programa siempre hay preocupaciones sobre presuntas irregularidades, pero quedó clara la voluntad del Gobierno de trabajar y mejorar la gestión del programa", agregó Van Trotsenburg.
El directivo del Banco elogió al programa Jefas y Jefas y aseguró que "fue importantísimo para calmar la situación" durante lo peor de la crisis, que estalló en el 2002 con la salida de la convertibilidad.
"Este nuevo programa constituye una transición porque el Jefas y Jefes fue un programa de emergencia. Con la normalización de la economía es importante pensar una salida, y esa no es una tarea fácil pero hay varias iniciativas para ayudar a encontrarla", agregó Van Trotsenburg.
El funcionario consignó que "apoyamos fuertemente la transición del programa de emergencia hacia uno que esté orientado a colaborar en la búsqueda y obtención de empleo y, para que aquellos que lo necesiten, continúen cubiertos por una red de seguridad social enfocada en apoyar la educación y salud de sus niños".
"Tenemos que señalar que todavía queda un objetivo mayor porque la pobreza es aún alta. El gran desafío es cómo se puede ayudar esencialmente a traves de la creación del empleo, pero también crear condiciones para que esa gente se incorpore al mercado laboral", agregó.
Para ello, Van Trotsenburg consideró que "sería importante crear un buen clima de negocios, mantener una estabilidad macroeconómica y atraer inversiones, pero no olvidar la salud, la calidad de la educación y permitir acceso a la gente de esos servicios".
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