El presidente del Banco Mundial James Wolfensohn reiteró el miércoles su llamado a duplicar la ayuda internacional para el desarrollo y exhortó a lograr progresos al respecto durante la próxima conferencia de Monterrey (México).
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Para alcanzar nuestros objetivos, debemos comprometernos a responder a los esfuerzos de los países en desarrollo, aumentando progresivamente nuestra ayuda en 10.000 millones (de dólares) anuales en relación al año anterior, alcanzando 50.000 millones de dólares anuales en cinco años", propuso James Wolfensohn en un discurso pronunciado ante el Centro Woodrow Wilson de Washington.
El funcionario solicitó también la liberalización del comercio internacional y el desmantelamiento de las subvenciones agrícolas en los países ricos para ayudar a las economías de los países más pobres a desarrollarse.
Una conferencia sobre el financiamiento del desarrollo organizada por las Naciones Unidas tendrá lugar en Monterrey del 18 al 22 de marzo. Hasta el presente Estados Unidos ha hecho oídos sordos a las propuestas de James Wolfensohn, retomadas por el canciller británico Gordon Brown, para duplicar la ayuda para el desarrollo que otorgan los países ricos, que actualmente se sitúa en 50.000 millones de dólares anuales.
"Una ayuda suplementaria de 50.000 millones costaría solamente 0,2% del Producto Interno Bruto de los países ricos", afirmó Wolfensohn.
El dirigente del BM recordó el objetivo fijado por la ONU de que los países ricos consagren 0,7% de su PIB a la ayuda para el desarrollo y que ese porcentaje alcanza actualmente un promedio de sólo 0,3%.
"Pongamos esto en la perspectiva de que los países más industrializados son responsables actualmente por el 90% del comercio mundial de armas, armas que son utilizadas en conflictos que lamentamos y que nos llevan a gastar todavía más dinero para ponerles fin", afirmó el presidente del BM.
Dejá tu comentario