El Banco General de Negocios (BGN) solicitó al Banco Central la suspensión de sus actividades por 120 días y la conformación de un fideicomiso que administre los activos del privatizado Nuevo Banco de Santa Fe, que forma parte del grupo, según informó ayer el gerente de la entidad santafesina, Julio Barruero.
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El directivo señaló que la presentación ante el Banco Central fue acordada con los accionistas internacionales, que aceptaron que las acciones del Nuevo Banco de Santa Fe y otros activos del BGN sean separados en un fideicomiso que administre una entidad de primera línea.
«Si el Banco Central acepta el Nuevo Banco de Santa Fe quedará totalmente separado del BGN, ya que éste no tendría ni las acciones ni ningún poder de decisión sobre la entidad provincial», sostuvo Barruero.
El BGN se hizo cargo del banco provincial durante la gestión del ex gobernador Jorge Obeid, entre 1995 y 1999. En la actualidad opera con total normalidad bajo el nombre de Nuevo Banco de Santa Fe y, según datos del sistema financiero, no tiene problemas de liquidez.
Barruero explicó que el banco que sea designado como fideicomisario designará un nuevo directorio que se encargará de administrar al Nuevo Banco de Santa Fe.
«Ese fideicomisario buscará un nuevo comprador que cumpla con todas las exigencias del Banco Central y de la provincia de Santa Fe, que tiene mucho que opinar en esto por la relación que hay entre el Nuevo Banco y el Estado santafesino», agregó el gerente. El directivo dijo que actualmente el Nuevo Banco es una entidad «totalmente autónoma del BGN», pero admitió que su directorio está conformado en gran parte por gente del BGN. En cuanto a las entidades que podrían hacerse cargo del fideicomiso, Barruero dijo que «hay una lista de 10 bancos», pero se negó a dar los nombres.
El BGN es objeto de denuncias por presunto blanqueo de dinero y fuga de capitales y uno de sus principales directivos, Carlos Rohm, se encuentra detenido por este motivo.
Acerca de la conformación del fideicomiso, Barruero dijo que «se busca que el Nuevo Banco de Santa Fe mantenga un valor y que además operativamente no tenga ningún inconveniente, para que no lleve ningún problema tanto a los depositantes como a la provincia, dado que es su agente financiero». Al fideicomiso pasarían como activos el Nuevo Banco de Santa Fe, créditos de categoría 1 -los de mejor calidad-y posiblemente alguna cantidad de títulos públicos emitidos por el Estado. En tanto, los pasivos que irían serían fundamentalmente los depósitos del BGN.
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