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"Para profundizar las relaciones hay que transitar un camino muy largo. No es fácil hacerse socio de China, no sólo por una cuestión cultural sino también por regulaciones internas, que son muy diferentes, al igual que los tiempos para tomar decisiones", explicó Bielsa esta mañana en declaraciones a a radio Nacional.
Si bien el funcionario se excusó de responder qué vínculo habría entre un eventual acuerdo con el país asiático y las negociaciones por la deuda externa argentina, aseguró: "Sería un error ver a China sólo como un mercado".
"Tenemos la obligación de pensar en el 50 por ciento de argentinos que viven por debajo de la línea de pobreza, en exportar y en generar trabajo", expresó Bielsa, quien evitó también contestar cuáles serían las "contraprestaciones" argentinas por las inversiones chinas.
Insistió, en cambio, en marcar que "elegir un socio chino tampoco es una cosa sencilla" pero aseguró que la política externa del gobierno tenía como prioridad desde un principio "multiplicar los puntos de intercambio" porque "no es bueno tener demasiados pocos socios".
Bielsa explicó que, para las autoridades chinas, existen cuatro categorías de relación: la de negocios circunstanciales; la de negocios habituales; la mantenida entre socios estratégicos; y la denominada "de hermano menor".
Graficó que, en esta última categoría, "existen muchos intereses involucrados, que contemplan también la migración de personas" y citó, a modo de ejemplo, el acuerdo mantenido entre China y Australia, que habilitó a que en el país nórdico vivan un millón y medio de ciudadanos chinos.
Por otra parte, Bielsa descartó versiones periodísticas sobre un posible "malestar" de EEUU ante la profundización de las relaciones entre Argentina y China y se preguntó: ¿Por qué habría de enojarse por eso?".
"Que se hable de malestar es algo desdichado y carente de sentido. Es una tontería absoluta", remarcó el canciller y argumentó que "todo país soberano tiene derecho a establecer relaciones comerciales y culturales".
Además, advirtió que la relación entre EEUU y China "es mucho más profunda de lo que se conoce" y apoyó su certeza con el dato de que "llega a los 110.000 millones de dólares el superávit comercial" que el país asiático tiene la nación de América del Norte.
"EEUU tiene la suficiente cantidad de problemas como para sumarse uno más tratando de evitar que China sea la primera potencia comercial, como sostienen algunos analistas", concluyó.