Una rueda que corrió con una pata menos, la principal, dio por terminado el período semanal. Y puede decirse que la plaza local extrajo muy buen logro en lo referido a mejoría en cotizaciones, pero dejando rostros desorientados, al comprobar que se volvió al valle de negocios. Que habíase mostrado el miércoles, levantado en buena medida el jueves, y decayendo otra vez a la anterior marca mínima, en la fecha de terminación.
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Mientras el Dow Jones daba la alegría de subir 1,73%, siguiendo su sinuoso camino ya habitual, el Bovespa decrecía 0,15% y dejaba la posibilidad de ver una rueda bastante mejor que la brasileña, a los «mervales» locales.
Nuevamente desparejas las distintas nóminas que juegan de «índices» -demasiadas, para tan poco que medir- se verificó un Merval clásico con 0,85% de incremento y que lució bien, pero atildado. En cambio, el que registra a las acciones de sede local resultó la gran revelación del día. Porque el M.AR trepó 2,20% el viernes, dejando -obviamente- claro que a la legión petrolera la rueda le vino al revés en la última fecha. El Merval completo anotó mínimo en 1.726 unidades, con máximo en 1.760 y un cierre de igual número. Con lo cual terminó empujando hacia arriba y creando alguna buena expectativa. Pero los negocios fueron la gran duda de la fecha. Y así...
El volumen
Volviendo a la zona muy pesada del martes, el total en títulos privados no superó los $ 36 millones. Esto resulta de lo más bajo de estos tiempos y no refrenda en negocios -ni por asomo- lo hecho en cotizaciones. Solamente una fuerte retirada de la oferta pudo justificar el avance de los índices. Con muy poco, hizo demasiado. La semana: en el trayecto completo se lució Brasil, con suba rayana en 3% para San Pablo. La Argentina se anotó con 1,6% de rendimiento, bastante aceptable. Y, finalmente, se verificó leve baja del Dow Jones con 0,3 por ciento. No hay cambios de fondo en el concierto mundial, todo se gana y se pierde, semana a semana. Y la Bolsa suspira.
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