El presidente de Brasil, Luiz Lula da Silva, reveló esta noche que Bolivia "congeló" la decisión de asumir el control financiero sin pagar indemnización de dos refinerías de la estatal brasileña Petrobras, que generó una fuerte reacción por parte del gobierno de Brasilia.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"La decisión de Bolivia fue congelada", dijo Lula a la cadena de radio y televisión Bandeirantes, en su primer comentario sobre la nueva crisis surgida entre La Paz y Brasilia.
El presidente Lula dijo que Bolivia "congeló" la resolución tras un diálogo entre el vicepresidente de Bolivia, Alvaro García Linera, y el asesor especial de la presidencia brasileña, Marco Aurelio García.
En ese marco, Lula fustigó la política exterior de su colega Evo Morales, tras la crisis abierta con Petrobras.
"Evo Morales tendría que llamar a una concertación para definir su política externa", afirmó el presidente de Brasil.
Agregó Lula que Brasil "como economía mayor debe ayudar a los vecinos más pobres" y subrayó que a Bolivia "hay que tratarla con cariño".
Pero Brasil "defenderá sus intereses como siempre lo ha hecho", advirtió.