El embajador argentino en Estados Unidos, José Bordón, destacó esta mañana que Argentina "dejó de ser un país conflictivo" para los inversores, aunque admitió que "hay que seguir creando condiciones" para atraer capitales externos.
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Según el diplomático, "Argentina tiene muchos problemas sociales, pero ha salido de la turbulencia y la inseguridad en la que vivió casi cuatro años".
Bordón comentó que en el transcurso de la Asamblea Anual del FMI y el Banco Mundial, que se realizó el último fin de semana en Washington, la delegación argentina tuvo "numerosas reuniones con funcioarios de Estados Unidos, en las que no aparecía la Argentina como país conflictivo, tal como estábamos acostumbrados hasta hace pocos años".
"Hay una coherencia de pensar que para mantener el proyecto macroeconómico hay que seguir creando condiciones para seguir generando inversión", señaló el embajador.
Bordón sostuvo además que en Estados Unidos "se ve que hay una verdadera independencia del Banco Central argentino, con una política monetaria muy prudente, que es coherente con el desarrollo económico del país".
"Y también hay reconocimiento sobre el esfuerzo del país para luchar contra el lavado de dinero", añadió. Durante la Asamblea del FMI, el número uno de ese organismo, Rodrigo de Rato, volvió a reclamar una "estrategia" al gobierno argentino que favorezca a los bonistas que no ingresaron al canje de deuda, pero el Ministerio de Economía descartó esa posibilidad.
"La posición del FMI ha sido claramente siempre permitir que la Argentina pueda avanzar en una estrategia hacia los acreedores que no entraron al canje. Pero esto tendría que ser propuesto por el gobierno argentino", señaló de Rato.
Pero el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen -que participó de la Asamblea- aclaró: "No hay nada en estudio para los bonistas" que no canjearon sus bonos en default.
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