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Los expertos consultados por la agencia «Reuters» proyectaron, en promedio, que a fines del próximo año la tasa de cambio será de 2,40 reales por dólar, comparada con la actual de 2,26, su máximo nivel en cuatro años y medio. Sólo este año, el real se valorizó en alrededor de 20% por el ingreso de recursos a través del mercado financiero para comprar bonos y por fuertes exportaciones.
Aunque esperan que continuarán los ingresos en 2006, los economistas prevén que será en menor volumen, con un diferencial más estrecho entre las tasas de interés externas e internas.
Un sondeo semanal del banco entre 100 instituciones financieras mostró ayer que el mercado espera que la tasa de cambio cierre 2006 a 2,43 reales por dólar, mientras la Selic estaría en 15,38% anual.
Sandra Utsumi, economista jefe de Bes Investimentos, estimó que el escenario internacional no debería sufrir turbulencias y concordó en que el ajuste del real provendrá de un aumento de las tasas de interés estadounidenses. «Pero también en el caso brasileño trabajamos con una cierta estabilidad», agregó, indicando que la tasa de cambio cerraría el próximo año a entre 2,30 y 2,35 reales por dólar.
Al contrario con lo que ocurrió por las elecciones en 2002, cuando el dólar real perdió terreno, se espera que el proceso electoral de 2006 sea más tranquilo, aunque con cierta volatilidad.
«En 2002 existía incertidumbre en relación con el sucesor (del socialdemócrata Fernando Henrique Cardoso) y su intención de ajustes de la economía», recordó la economista Utsumi.
El esperado triunfo del ex líder sindical Luiz Inácio Lula da Silva en los comicios presidenciales de 2002 provocó inestabilidad en los mercados, que luego se tranquilizaron cuando tras asumir el gobierno adoptó una política económica ortodoxa.
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