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28 de febrero 2008 - 00:00

Brasil disgusta más al gobierno

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Luiz Inácio Lula da Silva
Brasil planteó ayer una alianza sólida para resolver la cuestión energética en la región y afirmó que venderá electricidad a la Argentina el próximo invierno austral, «si es que hay disponibilidad». Lo afirmó la especialista en energía y ministra coordinadora, Dilma Rousseff.

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Estas declaraciones se produjeron en medio de un evidente malestar argentino por la negativa brasileña a ceder a nuestro país parte del gas que le compra a Bolivia. El gobierno, empezando por la presidente Cristina de Kirchner, está canalizando el disgusto contra el presidente de Petrobras, José Gabrielli, por decir que «Brasil no podrá ceder ni una molécula de gas». No podría hacer declaraciones contra Lula da Silva, aunque en realidad es lo mismo porque la petrolera es estatal y tiene fuerte peso en el gobierno y en la economía de ese país.

En apariencia, el malestar oficial contra la empresa brasileña que tiene una importante posición en el sector energético local fue lo que dio lugar ayer a numerosas versiones sobre multas e investigaciones, pero no fue confirmada ninguna de esas posibilidades.

  • Inquietud

  • No obstante, analistas bursátiles se mantuvieron inquietos por la situación porque Petrobras y Transportadora de Gas del Sur (TGS), controlada por la primera, cotizan en las Bolsas de Buenos Aires y Nueva York, y los rumores mencionan posibles sanciones para alguna de ellas.

    Brasil, en tanto, ratificó su posición, y Rousseff aseguró que «en caso de emergencia (en la Argentina), podemos proveer energía de las usinas térmicas que no estén en funcionamiento, principalmente las de carbón y las nucleares, si es que hay disponibilidad en Brasil».

    En realidad, ese país tendríadisponibilidad de electricidad de las centrales térmicas casi como la que tuvo el año pasado, porque recibió fuertes lluvias en los últimos meses que aventaron el riesgo de una sequía.

    No obstante, en la reunión de los tres presidentes, Brasil propuso enviar 200 megavatios durante el invierno, aunque en la temporada de 2007, las exportaciones de electricidad estuvieron entre 600 y 900 megavatios.

    «Generalmente existe la disponibilidad en Brasil. Nunca las usinas térmicas funcionaron juntas en el invierno, pero depende de los períodos de lluvias», dijo Rousseff.

    La ministra afirmó que, de todos modos, la discusión sobre las fuentes energéticas de América del Sur no debe ocurrir cuando algún país tiene necesidades específicas. «Brasil no consideró correcto discutir el tema cuando alguno necesita. Es mejor hacer una discusión para que todos ganen en un proceso de inversiones en la región».

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